Inicio Entrevistas Internacional Victoire de Castellane

Victoire de Castellane

Victoire

VISIONARIA.

Ella es la responsable de la reinvención del lenguaje creativo de Dior Joaillerie.

Victoire

texto Milagros De Jesús fotos Divulgação y François Halard

Como si se tratase de una obra de arte, sus lujosas y elegantes creaciones son un espectáculo visual digno de admirar. Su espíritu libre e irreverente lo plasma a la perfección en sus joyas, cuando a la hora de confeccionarlas mezcla piedras de intensos colores y les da ese movimiento y volumen que da como resultado final, una escultura rica en matices y delicados detalles.

Ella es una fehaciente representante del cosmopolitismo parisino, pero también de la aristocracia europea, porque por sus venas corre sangre española al ser nieta de Silvia Rodríguez de Rivas, condesa de Castilleja de Guzmán, Sevilla, España.

De ahí viene su gusto ecléctico, el mismo que la ha llevado a convertirse en la directora artística de Dior Joaillerie, donde ha creado un estilo propio que ha roto los postulados implícitos de la joyería contemporánea, dando cátedra a las clásicas figuras de ese arte, quienes, a sus inicios, rechazaron su lenguaje creativo cuando llegó a la mítica maison.

“Cuando empecé en este negocio, los joyeros de Place Vendôme tenían un estilo bastante clásico, no demasiado creativo. Yo quería desarrollar un nuevo lenguaje que reavivara la magia de la joyería y la hiciera más femenina. Mezclar la feminidad con realismo y fantasía”, puntualiza.

La alta joyería de Dior está estrechamente vinculada con la alta costura, por lo que Victoire ha apostado al empleo de técnicas más finas para que las joyas tengan un acabado más sofisticado.

Previo a ello, durante 14 años su ingenio creativo estuvo detrás de las joyas de la marca Chanel, logrando así ganarse el respeto de todos. Sus diseños, dotados de alma y de cierta teatralidad, acabaron con el estatismo imperante en la orfebrería, para dar paso a un renacimiento en el esteticismo de ese arte.

Su pasión por la profesión que ejerce la ha llevado a catapultarse como una de las diseñadoras más revolucionarias de la industria, debido a que ella ha dejado a un lado lo convencional para dar riendas sueltas a su imaginación y, por consiguiente, a la confección de llamativas prendas que conectan con la experiencia que supone lucir un vestido de noche firmado por la afamada casa francesa, por lo que en su labor se evidencia un trabajo que explora el universo de las percepciones sensoriales.

Sus piezas únicas, originales e irreproducibles son producto de su impresionante genialidad. La artista de los diseños alega que: “Cada vez que finalizo una colección, vivo un momento excepcional en mi carrera. Es pura magia ver cómo las joyas que he imaginado cobran vida”.

Su excepcional trabajo, sin duda alguna, ha marcado un hito histórico en lo que concierne a la industria de la alta joyería, no solo de la parisina, sino también del mundo, al convertirse en una de las creadoras de joyas más influyentes de todos los tiempos.

”Para mí, tener libertad creativa significa tener la potestad de crear lo que quiera, sin que nadie me imponga nada”.