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El mágico lazo entre dos ciudades

Chain

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Puente de Széchenyi Chain, Budapest, Hungría

Uno de los lugares más hermosos y emblemáticos de toda Europa, sin duda alguna, es Budapest, la capital de Hungría. Su riqueza histórica, cultural y artística la convierten en uno de los destinos turísticos más visitados del continente europeo. Esta ciudad que es bañada por el majestuoso río Danubio tiene enclavado en su centro una joya histórica que enlaza el distrito montañoso de Buda con la plana de Pest. En esta ocasión, te invitamos a descubrir el Puente de Széchenyi Chain, mejor conocido como el “Puente de las Cadenas”, considerado como el  símbolo más representativo de Budapest.

Desde él se puede vislumbrar a la perfección el horizonte mientras ocurre el ocaso. Llegada la noche, la luz de las farolas se encienden para resplandecerlo por completo, impregnando de luminosidad a toda la metrópoli en combinación con el imponente azul del Danubio. Haciendo un recorrido por su historia, podemos apreciar que su nombre fue en honor a su iniciador, István Széchenyi, aunque terminó construido por el escocés Adam Clark en 1840.

Dos razones fundamentaron su construcción, y es que, fue el único puente que permanentemente unía a Buda y Pest, y la aristocracia, previamente exenta de toda clase de impuestos, tuvo que pagar peaje para cruzar por él. Este sobrevivió a un ataque de destrucción por parte de los austriacos en el año 1848 durante la Guerra de la Independencia.

Sin embargo, en 1945 fue derribado por los alemanes en las finales de la Segunda Guerra Mundial. En 1949 se volvió a reinaugurar. Actualmente, el puente que está en Budapest es una copia del original.

Uno de los atractivos de este es que sus torres están decoradas con el escudo de armas de Hungría, y con leones de piedra, cuya obra es del escultor János Marschalkó. Según cuenta una leyenda, el artista se lanzó al río el día de la inauguración de la obra, al escuchar a un asistente decir que los leones no tenían lenguas. En realidad sí las tienen, pero no son fáciles de ver. Si algún día visitas a Budapest y deseas cruzar al Danubio con estilo, el Puente de las Cadenas es el ideal para hacerlo.