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Glamorous Encounter: Natalia Botero

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P.S. IT’S FANCY.

Dices que la moda, el arte y el diseño han estado desde siempre muy latentes en ti, Cuéntanos un poco sobre ti, tu historia personal, tu formación y cuándo empiezas a sentir esos primeros latidos por el mundo de la moda.

Desde que tenía 5 años mis padres me tenían en clases de ballet, pintura y guitarra. A mis 10, comencé clases de diseño, patronaje y corte, y 2 años después ya tenía clientas en Manizales, mi ciudad natal, quienes me mandaban a hacer ropa o vestidos para ocasiones especiales.

A la misma edad hice mi primera exposición de arte, óleo sobre lienzo. Recuerdo con gran alegría cuando terminaba mi jornada en el colegio y me iba a comprar telas para llegar y confeccionarlas, de allí mi fascinación con todo lo que tiene que ver con trapitos y pinturas.

Eso se refleja a la perfección en la tienda.¿Hasta qué punto fue tu participación en el diseño de tu espacio?

El diseño de interiores es otra de mis grandes pasiones, sobretodo el diseño de lugares que despiertan sentidos.

Soy la creadora, diseñadora y quien elabora toda la decoración de las tiendas, pues hace parte de nuestra identidad, de nuestra experiencia, de nuestro sentir. Las dividí en tres zonas: agua, tierra y cosmos.  Agua de donde venimos, tierra donde habitamos y cosmos donde terminamos.

¿Afinidad por el agua? ¿Por qué especializarte en ropa de baño?

Desde que estamos en el vientre de nuestra madre, estamos “entreaguas”, cuando nacemos más del 70% de nuestro cuerpo es agua, durante toda nuestra existencia estamos “entreaguas”.

En lo personal, siento gran afinidad por el agua desde el momento en que estuve en el vientre; soy adoptada, por ende, el proceso de donde vengo hace gran parte de lo que soy y quienes me han amado y acompañado en todo esto también. Pero no te miento, también me apasionan otras líneas.

Bridal me la sueño, de hecho, la línea más especial de la marca, la estamos vendiendo para ocasiones muy especiales, entre ellas, novias.

Los artesanos colombianos juegan un papel importante en la creación de tus piezas. ¿Cómo inicia esta relación?

Siempre he tenido claro que cuando hay un compromiso social, todo tiene más sentido. Tenemos una fundación sin fines de lucro de la compañía, tiene el objetivo de transformar vidas a través del arte. Contamos con talentosos artesanos, madres cabeza de familia, y personas con discapacidad física quienes con sus manos agregan un gran valor a nuestras piezas.

“Crear toma tiempo”, y de eso eres testigo. ¿Cuáles son las técnicas con lasque se llevan a la realidad tus diseños?

Nuestras técnicas artesanales principales son el macramé, el arte de hacer nudos, retomamos esta técnica y la llevamos sofisticadamente al universo de vestuario de playa, el teñido a mano, el color es magia, y la hacemos con él y con los bordados. También está nuestra colección Cruise, es nuestra línea de estampación. Para su desarrollo, nos inspiramos en diferentes lugares y artistas del mundo y lo estampamos en nuestras telas.

¿Cuándo nace “Entreaguas” y en cuáles lugares del mundo podemos encontrarla? Nace en 2013 cuando cursaba mi tercer semestre de Diseño de Modas. Actualmente contamos con tres tiendas nacionales, dos en Medellín y una en Cartagena, y estamos próximos a abrir nuestra primera tienda internacional en México.

“La inspiración está en la naturaleza, el cosmos y en los infinitos lugares que nos rodean”.

EDITORIAL.

Estaba soleado y yo solo quería explorar las calles del Centro Histórico de Cartagena. Las pintorescas fachadas de la Carrera 3 –Calle de Ricaurte– fueron las primeras en invitarme a conocerlas.

Con un sombrero marrón y arena en Caña de Flecha (tejido a mano en el pueblo de Tuchín Córdoba, a unas 6 horas de la ciudad) sobre la cabeza y el galope de los caballos que pasaban cerca tirando los coches, llegué a esta vitrina.

Un maniquí que llevaba una salida de baño en macramé y largos hilos crema que casi acariciaban el piso, me hizo detener. Abrí la puerta y escuché un “Bienvenida a Entre aguas” que venía desde el otro extremo de la tienda.

A la derecha, una instalación de retazos de telas en distintas tonalidades de azul, vasos de laboratorio suspendidos por unas cuerdas desde el techo, trajes de baños en distintos tonos de naranja y una pequeña fotografía en blanco y negro que decía “Natalia Botero” en el pie, me hicieron sentir que había llegado a su universo.

Me atrapó su manera tan particular de ver la vida y cómo lograba interpretarla en cada una de sus piezas. Ella es profunda y todos sus pensamientos se conectan. Su concepto es casi tan palpable como la presencia de nudos y tejidos en sus diseños. Más que moda, lo suyo es arte para vestir. Y por coincidencia, llegaba justo esa noche a la ciudad. Así que le escribí y lo que sigue es el resultado de nuestra conversación