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Meghan Markle: “Creo que la mayor parte de ser una verdadera líder, en oficina, en casa o donde sea que vayas, es, ante todo, estar muy consciente del valor que tienes”.

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EN PORTADA.

Humanitaria.

Meghan Markle

Ha dedicado su vida a deshacerse de las etiquetas. Sin embargo, las de “mujer” y “feminista” las lleva con orgullo. Esto sin contar la de “revolucionaria real” que comparte con su prometido, el príncipe Harry, y que a menos de un mes del día de sus nupcias adquiere, cada vez, más fuerza.
texto Natalia Nachón fotos George Pimentel, Desirée Navarro, Samir Hussein, Chris Jackson, Max Mumby y Brian Lawless
Detrás de una voz suave y quizás una de las miradas más dulces de todo Hollywood, está de pie una mujer segura y muy determinada. Hasta hace poco, su corazón dividía latidos entre las luces de una vida de guiones, alfombras rojas y cámaras, y las visitas frecuentes de ayuda comunitaria a cada rincón del mundo.
Con una agenda de sueños que hoy la han convertido en una importante visionaria, llega a una posición con posibilidades casi igual de poderosas de lograr cambios sociales con connotación en todo el globo y que estamos convencidos que desde ya les acompaña un plan para llevarlas a la realidad. Pero antes de que las proyecciones de futuro y el sonido de las campanas de bodas nos atrapen, presentemos a Meghan Markle desde donde merece ser conocida, desde el justo comienzo.

Como toda historia, la de Rachel Meghan Markle inicia en casa. De un matrimonio birracial, el de Doria Loyce Ragland, su madre, de raíces afroamericanas y el de Thomas Wayne Markle, su padre,​ de ascendencia holandesa e irlandesa, nace durante el verano del 1981. De la unión, que solo duró hasta que ella cumplió los 6 años, fue única hija.
Creció en su mismo lugar de origen, Los Ángeles, California. No era sorpresa, su padre era director de iluminación (ganador de un Premio Emmy). Fue justo su profesión la que condujo a Meghan a entrar en contacto con el mundo de la actuación, llevándola desde muy pequeña a visitar el set de Married … with Children. Su madre, en cambio, era trabajadora social y profesora de yoga y fue quien le proporcionó esa otra óptica de la vida: la holística y más incluyente. Más que un tema de razas, como muchas veces han tratado el tema de la ascendencia de Markle, esto se trató de una mezcla perfecta que trascendió los rasgos físicos. “Mi papá es caucásico y mi mamá es afroamericana. Soy mitad negra y mitad blanca… He venido a abrazar esto y decir quién soy, para compartir de dónde soy, para expresar mi orgullo de ser una mujer fuerte, segura, de raza y pasiones mixtas”, es, en resumen, su pensar más profundo sobre el tópico.

 

Se educó en colegios católicos, a pesar de identificarse como protestante (hasta su reciente bautismo en la católica). El impacto que pueden llegar a tener sus acciones lo conoció a muy temprana edad y no por las razones más usuales. Meghan tenía 11 años cuando, como parte del ejercicio de salón de una de sus clases, vio un documental de un desgrasante de platos que estaba dirigido únicamente a la mujer. “Mujeres de todas partes de América” decía la etiqueta y la indignación le invadió.

Alentada por un padre que siempre ha creído en ella y en el cambio en el mundo que puede lograr un ente con disposición, escribió cartas, incluyendo una a la primera dama de los Estados Unidos del momento, Hillary Clinton, y otra a los propietarios de la compañía de detergentes. Para su sorpresa, todas fueron respondidas y a las pocas semanas el eslogan fue cambiado por “Personas de todas partes de América”. Desde entonces su propósito lo sintió muy claro y su voz encontró lugar. El tema es que quería lo mismo para otras tantas, así que se declaró defensora de la mujer y de la igualdad y ni siquiera había llegado a octavo de primaria.

“Cuando hablamos sobre el empoderamiento de las niñas y también de las mujeres, escucho muy a menudo a la gente decir: ‘las estás ayudando a encontrar sus voces’, y yo no podría estar en mayor desacuerdo. ellas no necesitan encontrar su voz, Deben sentirse capaces de usarla y las personas ser alentadas a escucharla”.

Fue durante su estadía allí que conoció a alguien que quería representarla como actriz y, según confesó en un ensayo para The Game Changers ( libro compilado por Samantha Brett y Steph Adams, pidiéndole a 40 mujeres famosas que revelaran sus secretos de éxito):
“A decir verdad, estaba un poco nostálgica en ese momento, así que regresar a Los Ángeles por un tiempo y tirar los dados por una carrera como actriz me pareció una decisión correcta. ¡Gracias a Dios que funcionó!”.
Entre audición y audición, trabajó como pendolista, disfrutaba todo lo relacionado al arte de la caligrafía. Su primera aparición en pantalla fue en un episodio de la telenovela General Hospital. Asimismo obtuvo pequeños papeles en otras series televisivas como Century City, The War at Home y CSI: NY, todas a inicios del 2000.

También trabajó como modelo y obtuvo uno que otro contrato por temporada en actuación, pero se le dificultaba obtener los papeles protagónicos. Según ella misma ha explicado, encajar en los moldes establecidos por Hollywood no le fue tan fácil: “No era lo suficientemente negra para los papeles negros y no era lo suficientemente blanca para los blancos, dejándome en el medio como el camaleón étnico que no podía reservar un trabajo”.

“Así como el blanco y el negro, cuando se mezclan, se vuelven grises, en muchos sentidos eso es lo que sucedió con mi propia identidad: Se creó un área turbia de lo que era una neblina sobre cómo las personas se conectaban conmigo. Yo era gris… ¿Y quién quiere ser este color indiferente, carente de profundidad y atrapado en el medio? Ciertamente yo no”.

Pero eso no perduró para siempre, solo hasta que llegó Suits, en julio del 2011, y su carrera despuntó. Desde la fecha estuvo interpretando a Rachel Zane, el personaje que comenzó como asistente legal y eventualmente se convirtió en abogada. El programa, de cadena de televisión estadounidense, se filmaba en Toronto, Ontario; así que vivió allí durante largas temporadas, hasta mediados del año pasado, para ser específicos, cuando se retiró del mundo de la actuación tras darle el “sí” al amor.

En 2016 también incursionó en la industria de la moda. Junto a la compañía de ropa canadiense Reitmans, presentó una línea de ropa de trabajo femenina, pero no fue un área que insistió en explotar.
A la par, continuaba con los servicios comunitarios. Fue consejera de la organización benéfica internacional One Young World, presentando discurso durante la cumbre anual de 2014 en Dublín sobre los temas de la igualdad de género y la esclavitud moderna. Asistió nueva vez en el 2016. En este mismo año se convirtió en embajadora mundial del “World Vision Canada” viajando con ellos a Ruanda para la campaña “Agua Limpia”, que perseguía proporcionar agua potable limpia y segura. También viajó a la India para crear conciencia de temas relacionados a la mujer y trabajó con la entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, como defensora, cumpliendo así los ideales feministas que tenía desde la primaria.
En cuanto a las relaciones personales, durante la adolescencia fue más de libros y proyectos que de novios. De hecho, tuvo el primero iniciada la universidad. En 2004 comenzó una relación con el actor y productor Trevor Engelson. Tras siete años de noviazgo, la pareja se casó en septiembre del 2011. Sin embargo, el matrimonio duró solo dos años, desenlazando, en agosto del 2013 en un divorcio del cual se conocen pocos detalles.

“Con la fama vienen las oportunidades, las puertas abiertas, pero también la responsabilidad de defender y compartir; de enfocarse menos en las zapatillas de cristal y más en empujar los techos de vidrio. Y, si tengo suerte, inspirar a otras tantas a hacer lo mismo”.

No es hasta casi tres años después que vuelve a encontrarse de frente con el amor. Lo único que ahora quizás con uno más maduro, a pesar de ser tres años menor que ella. Fue una amiga en común que les presentó a mediados del 2016 y desde entonces Meghan y Harry se mantuvieron saliendo en secreto. Esto hasta que a finales del 2017 se hizo pública la relación y el compromiso.

La boda que ha considerado invitación para personas del pueblo, tendrá lugar este 19 de mayo en Inglaterra, el nuevo hogar de Markle, quien desde otoño del año pasado renunció a la vida pública hollywoodiense para recibir la magia un tanto “más discreta” del destino ahora como futura esposa del príncipe. Aunque ella no tiene planes de que nada de esto toque su esencia, mucho menos su propósito de vida. Como bien dijo a la BBC a finales del 2017: “No importa lo que estés haciendo en la vida, cualquier oportunidad que tengas de ayudar a las personas que tienen menos que tú cambiará cómo te mueves en el mundo, sin lugar a dudas. Esto lo aplico a diario”.
TORONTO, ON – APRIL 15: Actress Meghan Markle poses in the CAFA portrait studio at The Fairmont Royal York Hotel on April 15, 2016 in Toronto, Canada. (Photo by George Pimentel/Getty Images Portrait)