Inicio Whispers Marta Luisa de Noruega y Durek Verret, entre la polémica y el...

Marta Luisa de Noruega y Durek Verret, entre la polémica y el amor

Marta Luisa de Noruega

La hija del rey, separada y con tres hijos, confirma su relación en Instagram con Shaman Durek, junto al que ejerce como guía espiritual

Marta Luisa de Noruega está decidida a sacar a flote su relación con Durek Verret, su novio chamán. Tras defenderse de las críticas que pedían que renunciara a su título de princesa o dejara de vincularlo a sus negocios privados, la princesa se ha dejado ver feliz y relajada con su pareja por las calles de Copenhague (Dinamarca), donde el pasado domingo iniciaron su ciclo de conferencias y talleres “espirituales”, con el título La princesa y el chamán.

Durante la primera conferencia, la pareja permitió que la prensa les tomara imágenes. Sin embargo, cuando el chamán encaró la parte más espiritual del programa, se prohibieron las fotografías o grabar vídeos. Según medios noruegos y daneses que estuvieron presentes, Durek Verret habla en estas sesiones de lo dañinos que son los prejuicios y de cómo no dejarse gobernar por estos. La primera parte de la terapia consiste en hacer un ejercicio de respiración donde todos los presentes deben tocar su corazón, cerrar los ojos, inhalar y exhalar y pensar en alguien a quien amen.

Después el chamán pide a los presentes que tosan y bostecen para expulsar los mensajes malvados y negativos. Algunos de los mantras que repite el novio de Marta Luisa de Noruega son del estilo: “Piensa positivamente, encuentra tu núcleo interno, sé creativo”. Este chamán del siglo XXI, que se describe a sí mismo como un “curandero de sexta generación” y cuenta con un equipo de relaciones públicas y una amplia presencia en las redes sociales, también ha atraído a famosos como Gwyneth Paltrow, entre otras celebridades, políticos y ejecutivos que buscan su sabiduría para traer armonía y felicidad a sus vidas por entre 400 y 1.000 euros por sesión.

Justamente esta parte de lucro es lo que ha llevado a una parte de la prensa y la opinión pública noruega a pedir que Marta Luisa renuncie a su título de princesa, para no vincular a la corona noruega con negocios poco adecuados para la corona.