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María De León Castillejo

GENUINA

“Nacer en una familia aristocrática no sirve para colgarte títulos al hombro, sino para llevar a la práctica la educación recibida y tratar de dar al mundo el mejor ejemplo posible”.

  Fotos: Mercedes Aguilar Camacho y Víctor Cucart

Nieta de Condes e hija Marqueses, María de León Castillejo es una joven española que ha dedicado su vida a hacer justamente lo que corre por sus venas: dejar, en cada lugar que visita en el mundo, la magia de Sevilla. Le ocurre lo mismo con el arte, universo que le ha permitido explorar y descubrirse tantas veces, primero como modelo y, después, como curadora, escritora, comunicadora y experta en moda. También es coach y se estrenó con “Think 2 BU”, un proyecto que vela por el desarrollo de una actividad digital sana y responsable.

Juan Bautista Castillejo y Ussía, Conde de Floridablanca, Duque de San Miguel, Marqués de Mejorada del Campo, Tercer Marqués de Colomo, Marqués de Hinojares, Marqués de la Cañada –título que ha heredado la madre de María- y Caballero de H.D. SOM Malta, y María de Oriol e Ybarra, de la Casa Marquesal de Oriol son sus abuelos maternos. Del lado de su padre, la señora Lucía Borrero Hortal y el empresario Eduardo de León y Manjón, Octavo Conde de Lebrija, Sexto Marqués de Méritos, Segundo Marqués de Blegua, Caballero de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y la Orden de Calatrava, son sus abuelos. Este último fue al único que conoció y con quién creó el más fuerte de los vínculos. Él es su gran ejemplo de vida y en su casa, el Palacio de Lebrija, es donde guarda los recuerdos más bonitos de su infancia. Espacios que hoy podemos recorrer desde que la familia ha decidido convertirlo en museo.

“En mi familia, llevamos el arte en las venas y, de una manera u otra, cada miembro lo exterioriza. Mi antepasada, la Condesa de Lebrija, fue un gran mecenas del arte en la Sevilla de finales del siglo XIX y principios del XX”.

 ¿Qué representa, para ti, la mariquita y cómo ha ido evolucionando este significado con los años?

Para mí, representa el AMOR y también la FAMILIA. Dos pilares fundamentales, desde mi punto de vista, para poder vivir en plenitud. Mariquita era como me llamaba, de manera cariñosa, mi querido abuelo, Eduardo de León, que para mí ha sido, y es, uno de los grandes referentes de mi vida. ¡¡Un ser generosísimo, con don de gentes, muy viajero y que sabía disfrutar de la vida al máximo!!

 ¿En cuáles momentos del día, y de la vida, es que sientes más intensas tus raíces sevillanas?

Sevilla está en mi corazón siempre, esté donde esté y esté con quién esté. Amo mi tierra y, cada vez que vuelvo a ella, siento una energía especial en mi cuerpo y en mi mente. Me siento orgullosa de ser española, andaluza y sevillana y, cuando viajo por todo el mundo, es lo que siempre trato de transmitir a todo aquel que me encuentro por el camino.

Te gusta el flamenco, ¿Desde cuándo lo practicas? Muchísimo. De pequeña, di clases, porque era casi como un “deber” que las niñas sevillanas aprendiéramos a bailar y, por eso, era muy normal que, desde pequeñas, nuestras madres nos apuntaran en clases de flamenco. Aún recuerdo a mi profesora, Marisa, qué arte y elegancia tenía bailando y, hoy, puedo decir que me siento orgullosa y agradecida de haber sido su alumna.

 ¿Recuerdas el primer momento en que conectaste con la naturaleza? ¿Cómo fue y cómo es que se convierte en una de tus grandes pasiones?

Fue durante los domingos que pasábamos en el campo, toda la familia reunida con mi abuelo Eduardo. Qué buenos momentos de infancia y adolescencia he pasado en ese lugar, en la Vega de Carmona. Y, fíjate, luego hice la Licenciatura en Ciencias del Medio Ambiente, carrera que no terminé ejerciendo profesionalmente. Las cosas de la vida.

 ¿Qué significó crecer en el Palacio de la Condesa de Lebrija, un palacete del siglo XVI, tan rico en arte e historia, que fue restaurado y rehecho con hallazgos arqueológicos, como mosaicos romanos del siglo II y III o antigüedades persas? ¿Cuáles son las memorias que más atesoras de este lugar?

Pues la verdad que significa, para mí, orgullo familiar del que he sido consciente a medida que he ido creciendo, abriendo más los ojos y ampliando mi nivel de consciencia. Mi antepasada, la Condesa de Lebrija, fue un gran mecenas del arte en la Sevilla de finales del siglo XIX y principios del XX. Hoy, no solo mi familia, también un público de todo el mundo puede disfrutar de las maravillas artísticas que ella fue atesorando a lo largo de su vida, puesto que nuestra Casa-Museo está abierta al público. Si a tus manos llegan tesoros del pasado, nuestro deber es cuidarlos con gran responsabilidad y dejar que otros también puedan disfrutar de ellos de alguna manera. La felicidad consiste en Al margen de esa misión artística de la familia, en esa casa hemos vivido momentos muy especiales de nuestra vida privada. Por ejemplo, yo ahí hice mi Primera Comunión y me casé, y recuerdo, con especial cariño, las comidas navideñas.

“Me siento orgullosa de ser española, andaluza y sevillana. Cuando viajo por el mundo, es lo que siempre trato de transmitir a todo aquel que me encuentro por el camino. Amo mi tierra casi tanto como al flamenco”

¿Qué ha sido lo más lindo y lo más difícil de haber decidido convertirlo en museo? Lo más bonito es que otras personas puedan disfrutar de ese gran legado artístico, a través de cual puedan viajar al pasado y recordar la historia. Lo más difícil es que, conservar un patrimonio así, supone un enorme esfuerzo en todos los sentidos y, por eso, es de agradecer que se ponga en valor.

Egresada de la primera promoción de Ciencias Ambientales de la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla, y mochilera en años de universidad, ¿Cuál fue el detonante que te hizo cambiar, o alternar, estas aventuras al aire libre por incursionar en la moda?

Siempre me había gustado la moda y el destino hizo que hiciera algunos pinitos en este sector, desde el punto de vista de la imagen. Esto hizo que comenzara a conocer a muchas personas de este mundo y, un día, me ofrecieron mi primer trabajo en comunicación, enfocado en la moda y el lujo. Fue una gran escuela, aprendí muchísimo y conocí a mucha gente influyente. A partir de ahí, comencé a desarrollar mi carrera profesional en el ámbito de la comunicación.

¿Cuáles fueron tus pininos dentro de este nuevo universo, que fusiona moda y comunicación, y cómo te formas, entonces, en ambos?

Desde el año 2003, donde empecé en este sector, puedo decir que mi formación la adquirí trabajando. En mis primeros 4 años, trabajé en una Agencia de Comunicación de marcas de moda de lujo, posteriormente, como Directora de Comunicación de Pedro del Hierro y, finalmente, desarrollando mi propia empresa de comunicación, trabajando en proyectos para diferentes empresas del sector de Estilo de Vida y, ahora, también de Viajes, ámbito en el que me especialicé hace varios años y que encaja muy bien con mi carácter aventurero. Por otro lado, lancé mi propio libro “Vestir con Estilo” y he colaborado escribiendo en muchos medios especializados (Hola, Telva, Mujer Hoy, Condé Nast Traveler, Revista de Viajes, entre otros). Y, en el año 2008, cuando el área digital estaba despegando en España, creé mi propia plataforma (www.marialeonstyle.com) y comencé a trabajar con las Redes Sociales, que hoy se han convertido en una vía de comunicación

¿En cuáles de esas primeras publicaciones sigues colaborando?

Ahora lo hago de manera freelance y muy enfocada en temas de viajes. Aunque he de decir que, desde que me certifiqué como coach, hace un par de años, en la Universidad Francisco de Vitoria, disfruto mucho escribiendo sobre temas trascendentales. En mi perfil de Instagram, @marialeonstyle, comparto, entre otras cosas, reflexiones que me salen del corazón.

“Mi corazón y mis valores son los que me guían. Creo que reinventarme forma parte de mi naturaleza y, cuando considero que ya he dado todo de mí en un proyecto concreto, tengo que buscar nuevas motivaciones”.

Además de ser una de las más estilosas, creativas y mágicas de las industrias, hacer moda implica procesos que, a la vez, son de los que producen más contaminación en el mundo, ¿Cómo aportas tu granito de arena a la batalla contra esta realidad?

Primero, aplicando la filosofía y el pensamiento crítico: “Piensa y luego compra”, como decía una de las campañas de publicidad de la marca española Adolfo Domínguez, que tanto me gusta, ya que, más que vender y vender, se preocupa de que el cliente reflexione. Es decir, me gusta no comprar de manera compulsiva, sino cuando realmente necesito algo y si sé que voy a poder usar esa prenda en otras temporadas. Reciclar y repetir vestido, para mí, jamás pasará de moda ni me acompleja en absoluto. Además, soy muy fan de la “Moda lenta” (“Slow Fashion”) de gran calidad, creada a mano y con mucho cariño por pequeños comercios locales, artesanales y sostenibles que contaminan lo más mínimo. Me gustan las marcas que apuestan por la sostenibilidad y protección del Medio Ambiente. Para mí, es siempre importante “vestir con sentido”, que consiste en conocer cuál es la historia que hay detrás de cada prenda que me pongo. No me gusta el fenómeno “Fashion Victim”. La moda debe estar al servicio de las personas y no las personas al servicio de la moda. Creo que no hay mejor tendencia que “ser tú mismo”, al margen de lo que se lleve en el momento.

 Tu tía Isabel de León, la Marquesa de Méritos, es la presidenta de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla ¿Crees que ella, o tu admiración por Peggy Guggenheim, mecenas de grandes artistas, es quien despierta en ti el gusanillo del arte, que se hace sólido cuando te conviertes en la Comisaria de Moda de “Entre bambalinas, arte y moda” para IVAM?

La verdad es que, en mi familia, llevamos el arte en las venas y, de una manera u otra, cada miembro lo exterioriza. Admiro muchísimo a mi Tía Isabel que, además de una gran coleccionista, ha sido la responsable de todo el proyecto de restauración del Palacio de Lebrija, entre otras cosas. En mi caso, comisariar la exposición “Entre Bambalinas, arte y moda” del IVAM fue una gran experiencia, que me permitió poner en valor el gran trabajo de los creadores de moda española, al relacionarlos con obras de arte de importantes artistas y poder mostrar ese diálogo de arte y moda en un museo. ¡Fue una experiencia maravillosa y de la que aprendí mucho!

 ¿Qué dirías que tienen en común el armario de tu mamá, Eric Yerno, Pedro del Hierro y Asmoda?

Todos me dieron una oportunidad, en un momento de mi vida, para potenciar mi creatividad. Jamás se olvidan las personas que confían en ti, te abren una puerta y te dan una nueva oportunidad en la vida. En el caso del armario de mi madre, ¡me ayudó a ir creando mi propio estilo!

 De “El Blog de María León”, en Asmoda, nace el consultorio de moda y, a la vez, tu primer libro, “Vestir con estilo”, donde divides el cuerpo femenino por instrumentos musicales, ¿Cómo desarrollas esta interesante propuesta y qué papel juega la música en tu vida?

Escribir mi libro fue la consecuencia de ver la necesidad que había, por parte de muchas mujeres, de ser asesoradas en cuestiones de estilo. Era increíble la cantidad de consultas que recibía cada día y quise crear este libro a modo de manual, que perdurara en el tiempo. De hecho, llegué a la 4ª edición y ¡¡se sigue vendiendo!! Relacionar las formas corporales con instrumentos musicales me pareció original y, sobre todo, dejaba patente lo que me gusta, la música, a la que considero una medicina para conseguir bienestar, ya que te eleva y te hace sentir genial, al menos a mí.

 ¿Cuál sería tu definición de “Estilo de Vida”? y ¿Cómo es que, cuando lanzas tu propia página web, lo haces bajo esta “etiqueta”? “Estilo de vida”

Abarca muchos ámbitos (cultura, moda, arte, gastronomía, viajes, espiritualidad, deporte, solidaridad, coaching…) y trabajo en esta área con el objetivo que me propuse, teniendo en cuenta la responsabilidad que supone que muchas personas sigan tus pasos, crear contenidos que aporten, enseñen y ayuden a las personas a seguir creciendo. El conocimiento te hace sentir más seguro y libre, al menos a mí.

 De un día a día profesional, caracterizado por los grandes encuentros con figuras que van desde Valentino hasta el Papa Francisco, ¿Cuál que la que más te ha marcado?

Cada persona que me encuentro en mi vida representa una historia, sea más o menos conocida y, para mí, tiene el mismo valor. Cierto es que ver al Papa Francisco y a otras personalidades relevantes no ocurre todos los días, pero con ellos, aunque he tenido la oportunidad de conocerlos personalmente, fue de manera fugaz y tampoco tuve la oportunidad de tener conversaciones profundas, que es como a mí me gusta conocer a las personas. Bueno, recuerdo que David Beckham fue mi compañero de mesa en una cena a la que fui en momento dado y me pareció muy sencillo, educado y atento a los detalles, y con Hugh Grant llegué a bailar una sevillana. Pero, si me tuviera que quedar con alguien al que ya considero amigo, es con Manolo Blahnik, porque estar con él es como vivir un momento de película y son fascinantes, y muy enriquecedoras, sus conversaciones enciclopédicas.

 

“Escribir mi libro fue la consecuencia de ver la necesidad que había, por parte de muchas mujeres, de ser asesoradas en cuestiones de estilo”.

Para una mujer romántica, ¿Cómo se ha redefinido el amor con los años? ¿Sientes haber encontrado el compañero de vida que estabas buscando?

Los hombres con los que he tenido alguna relación amorosa, a lo largo de mi vida, son fantásticos y todos han dejado una huella bonita en mi corazón. Con cada uno, he vivido experiencias fantásticas y he sacado muchas enseñanzas que me han ayudado a evolucionar como persona. De hecho, yo soy de encariñarme mucho y, aunque la relación no haya prosperado, sí que sigo teniendo un vínculo de cariño y, de vez en cuando, por alguna de las dos partes, surge un mensaje o llamada inesperada, ya sea para felicitar por un cumpleaños, dar la “enhorabuena” por algún acontecimiento o simplemente pedir ayuda por algún tema. Eso me hace sentir muy feliz porque yo creo que es el resultado de haber tenido relaciones basadas en la honestidad y el respeto, y de las que no guardo nada de rencor. El amor va de eso ¿no? Buscar lo mejor para el otro, ya sea juntos o separados. Estoy soltera desde hace tiempo, pero, en los últimos años, he vivido de aquí para allá y muy centrada en mi trabajo de comunicación de viajes y, aunque no haya tenido pareja, he recibido y dado mucho amor de otra manera. Quién sabe, quizás aparezca ese compañero de vida. Yo no busco, trato de que sucedan las cosas de manera natural y me dejo guiar por mi corazón. Ahora que acabo de cumplir 40 años, esa relación la enfocaría de otra manera, diferente a cuando tenía 25, que lo que me pedía el corazón era casarme y tener hijos. Ahora pienso más en una relación madura, basada en compañía, aprendizaje, crecimiento y exploración (tanto física como mental) juntos y respetando espacios. La verdad es que me haría mucha ilusión conocer a esa persona, hacer grandes cosas con él y envejecer juntos. ¡¡Me suena a un sueño de película y los dos con el pelo blanco!!

 

“En el Palacio de Lebrija, hemos vivido momentos muy especiales de nuestra vida privada. Por ejemplo, yo ahí hice mi Primera Comunión y me casé, y recuerdo, con especial cariño, las comidas navideñas”.

Siendo los tres objetivos principales del coaching descubrir el verdadero ser, el sentido de la vida y el camino para conseguir los retos propuestos, ¿Cómo los materializa Think2BU? “Think 2BU”

Es un proyecto al que le tengo gran cariño y que lancé, hace un par de años, después de completar mi formación como coach en la Universidad Francisco de Vitoria. Lo llevé a cabo porque, después de 9 años haciendo uso de las redes sociales, me di cuenta de que muchas personas, especialmente jóvenes, estaban sufriendo consecuencias negativas, como crisis de ansiedad, bajada de autoestima y demás. Incluso, algunos llegaron hasta quitarse la vida. Una tremenda tragedia. Mi objetivo era dar mi testimonio, sumado a un contenido académico de coaching, para ayudar a reflexionar sobre cómo conseguir desarrollar una actividad digital sana y responsable. El primer paso para esa tarea es trabajar el autoconocimiento. Pienso que la base del éxito, ese que te hace sentir bien contigo mismo, radica en “ser tú” y ser fiel a tus principios y valores. De ahí que llamara a mi proyecto “Think 2BU”. Hoy, desarrollo mi labor impartiendo conferencias presenciales en Colegios, Universidades y Fundaciones.

Desde pequeña, los viajes forman parte importante de la agenda familiar, ¿Está en planes regresar a otros países de América y el Caribe, como la República Dominicana?

He estado 3 veces por allí, una en Punta Cana y las otras dos en La Romana y ¡¡nada me haría más feliz que volver!!La meditación y la misa de los domingos son ambas prácticas que llevas muy cercanas al corazón, ¿Desde cuándo lo haces y cuáles consideraría que son las mejores técnicas para conectar con el alma, además del yoga? Sí. La Misa me engancha solo si la celebra un sacerdote que tenga don de palabra y ofrezca homilías con lenguaje fácil de entender, que inspiren y motiven a trabajar en poder ser mejores personas cada día. Con la meditación y el yoga, empecé hace 4 años y me aportan mucha paz y quietud. Me ayudan a centrar la atención en el momento, a relativizar y ganar fuerzas para la lucha de cada día, teniendo en cuenta que no es tan importante alcanzar la meta, sino la ilusión que pones en el camino. Mi último viaje a India me ha permitido poder profundizar más en la filosofía hindú y lo cierto es que me encanta. Ahora que he comenzado la formación para convertirme en profesora de yoga, otro nuevo reto de mi vida, tengo que leer y estudiar mucho, y no te imaginas lo que estoy disfrutando. Para mí, leer y escribir es también una forma de meditar.

Tus principios y valores son parte muy importante de tu esencia como persona y, a la vez, de todos los proyectos que emprendes, ¿Cuál de todos ellos dirías que es el más imprescindible en una persona?

Yo diría que el de la Intimidad. Es decir, el tener una Vida Interior que te permite sentirte fuerte, aún en los momentos más duros. Y, además, el de la Verdad, Justicia, Bondad, Unidad y Belleza, entendida como aquella que va más allá de lo físico.

La filantropía ha representado, desde siempre, una latente inquietud en ti, ¿Cómo logras hacerla sentir plena?

Bueno, yo creo que poner los ojos en las necesidades de los demás es algo importante para alcanzar la felicidad. Primero, porque alegras la vida de las personas y, luego, porque cuando te centras en los problemas de los demás, consigues que los tuyos ya no te afecten tanto.

 Sé que tus padres, Antonio de León y Borrero y María Castillejo y de Oriol, los Marqueses de la Cañada, te formaron para ser independiente y ganarte la vida a base de esfuerzo, y así has decidido hacerlo con mucho éxito, pero ¿Te has planteado la interrogante de qué pasaría si, en un futuro, el marquesado pasara a tus manos?

Bueno, siguiendo la lógica evolución, ese título pasará a manos de mi hermano, Alfonso de León. Yo me contentaré con mis títulos universitarios, los logros obtenidos con mi trabajo y, por supuesto, trataré de seguir demostrando que nacer en una familia aristocrática no sirve para colgarte títulos al hombro y creerte por encima de nadie, sino para llevar a la práctica la educación recibida y tratar de dar al mundo el mejor ejemplo posible.

Has sido modelo, editora, consultora, curadora, autora, comunicadora, coach, ¿Qué es lo que te indica cuándo es el momento preciso para dar el salto? ¿Cuál es el que tienes en mente dar ahora?

Mi corazón y mis valores son los que me guían. Creo que reinventarme forma parte de mi naturaleza y, cuando considero que ya he dado todo de mí en un proyecto concreto, tengo que buscar nuevas motivaciones. Toda mi carrera profesional ha ido en paralelo a mi evolución como persona. De ahí que, después de trabajar en un mundo tan centrado en la imagen, como es el de la moda, luego me enfocara más en viajes para conocer otras culturas y, posteriormente, acabara siendo coach y escritora. Siempre me he movido por mis inquietudes que, a medida que he ido madurando, han ido cambiando.

Con el tema del confinamiento, las plataformas digitales y los encuentros virtuales (“live de Instagram” y “Zoom”) han recibido un importante crecimiento y enfoque, ¿Cuál ha sido, hasta el momento, la entrevista de este tipo que más te ha sorprendido hacer y el mayor aprendizaje, a nivel laboral y personal, que te ha dejado esta pandemia?

Todas las entrevistas que he hecho me han aportado cosas muy positivas. Aprovecho para agradecer, desde aquí, a los grandes profesionales que me han dedicado su valioso tiempo. He recibido cientos de mensajes de seguidores, dándome las gracias por cómo han aprendido con estos directos y que se han sentido muy acompañados. No imagino mejor recompensa que esa. Ahora, mi sueño es convertir en realidad un “Magazine” by María de León, que pudiera llegar a la televisión. Es un proyecto que llevaría a cabo con mucha ilusión y mucho sentido de la responsabilidad, pensando en contenidos que aportaran cosas positivas y permitieran a las personas seguir creciendo y, por supuesto, comunicando desde la libertad y veracidad, dos valores que considero importantísimos que tengamos presente los comunicadores.

Confesiones Íntimas

Lo que estabas haciendo justo antes de esta entrevista: Almorzar con mis padres, ¡Qué suerte la mía!

El lugar más remoto donde te has quedado dormida: Encima de un plato, cuando esperaba que me sirvieran en la mesa de un restaurante de Marrakech, después de un duro día de trabajo. Pasé un poco de vergüenza porque estaba con 5 personas, ¡pero es que fue inevitable!

La “Pichina Real” es: ¡¡¡Jajaja!!! ¡¡¡Qué fuerte que sepas esto!!! Mi almohadita, de la que no me separaba ni un segundo hasta que cumplí los 10 años.

¿Qué desayunaste hoy? Fruta, tostadas de pan de pueblo con jamón ibérico y un té de hiervas, recomendado por mi médico especializado en Medicina Ayurvédica.

Un talento oculto: Mi elasticidad. El yoga me ha ayudado mucho a potenciarla.

Pieza de joyería favorita: Un escapulario de oro que llevo colgado al cuello, siempre junto a una cruz.

Una sevillana: “Sevillano yo soy” de Rafael del Estad.

Un cantante: Julio Iglesias.

¿Cuál instrumento musical dirías que es tu cuerpo? Bongo

La palabra que mejor te define: “Lion”, así me llaman mis amigos. ¡¡Soy una auténtica leona!!

Tu estilo es: Natural, deportivo y desenfadado.

Cita bíblica que está presente en cada uno de tus días: No sé si está en la Biblia, pero a mí me encanta: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

Una mascota ideal: A mí me gustan los perros y tuve uno durante 13 años, que amé mucho, Mac, un Schnauzer enano negro. Mi estilo de vida no me permite tener perrosahora, porque no podría cuidar de él como se merece. Espero que, en el futuro, sí. Me encantaría volver a tener uno.

Lo que más amas y lo que más detestas de tu trabajo: La cantidad de experiencias únicas que me permite vivir y las personas fantásticas que voy conociendo. Lo que llevo peor es que, al ser autónoma, a veces, hay mucha sensación de incertidumbre.

Qué haces repetidas veces en el día: Hablar por teléfono.

Planta favorita: Una flor, la peonía.

No puedes dormir sin antes… Leer un poco.

¿Eres de signos o energías? Energías.

Un beso: Aquel que me hace sentir hormiguitas en la tripa mientras lo doy y lo recibo.

Pasatiempo: Explorar algún sitio nuevo.

Mejor amiga: No me gusta hacer diferencias, porque tengo muy buenas amigas, pero diría que Pilar Garrido Morientes ha pasado de ser amiga a “casi hermana”.

Lo que más admiras de tus padres: Su sentido del deber, su educación y sus valores.

Una ciudad en el mundo: Sevilla, la mía.

Un juego de infancia: El elástico. ¡Qué recuerdos!

Una fragancia: Vintage Gardenia de Jo Malone, pero ya descatalogada. Si no, ¡El jazmín!

Fecha de nacimiento: 1 de mayo de 1980.

Una creencia: El ser humano ha venido a este mundo para amar y ser amado.

Un secreto a voces: Lo esencial es invisible a los ojos.

El mayor aprendizaje de vida: Hasta ahora, que es dando cuando uno encuentra la verdadera felicidad, ¡Al menos así lo veo yo!