Inicio Ritmo Personal El Chef es Aprender mantiene viva la pasión

Aprender mantiene viva la pasión

JOAN ROCA

El Chef Es…

Joan Roca

fotos: Fuente Externa

Seguir aprendiendo mantiene viva la pasión para ser creativos; esa es su ley de vida. Desde muy temprana edad, visitaba los restaurantes para conocer nuevos sabores y texturas, y todavía hoy sigue siendo una costumbre para él. Su éxito radica en la historia de tres hermanos que se divierten mucho haciendo lo que les gusta: cocinar.

Su abuela y su madre fueron quienes le enseñaron acerca de las recetas, y aunque su abuela le decía que tenían que trabajar en un banco, porque las cocinas eran muy calientes, elaborar platos fue su decisión. Con solo 20 y 22 años de edad, decidieron abrir su restaurante: El Celler de Can Roca,  fundado en 1986, junto a su hermano Josep y Jordi, especializado en cocina tradicional catalana. Reitera en cada uno de sus discursos que aprendió de sus padres a no solo amar la cocina, sino a ver la  forma tan peculiar de entender la hospitalidad como forma de vida, además de la generosidad, la capacidad de compartir y el esfuerzo.

Hoy es el segundo mejor restaurante del mundo. En 2013 y en 2015 fue considerado el mejor del mundo por la revista Restaurant Magazine y tiene tres estrellas Michelin. Milán fue el lugar para que Joan Roca revalidara el título de Mejor Chef del Mundo según TheBest Chef Awards. Como cocinero y buen líder, le gusta generar sinergias  en los equipos, aprecia que su personal mantenga complicidad, sea comprometido, con ganas de organización y meticulosidad en los procesos.

Su obsesión principal en la cocina es la regularidad: tener una altísima calidad, cualidad que busca lo distinga siempre. Le gusta la cultura gastronómica de China, de la que ha recibido pinceladas cuando ha visitado la ciudad de Hong Kong o a Singapur, además de la cocina mexicana por su variedad y porque considera es una de las que mejor diversidad y potencia presenta.

Su mayor virtud como persona es la paciencia y perseverancia. Entiende que el peor ingrediente en una receta es la tensión en la cocina. Para él, no existe el mejor restaurante del mundo y aboga por la concentración en las cocinas; su lado humano suplica por acabar con el hambre del mundo, es una reflexión que hace cuando entiende que tiene una asignatura pendiente que tiene la gastronomía.