Inicio Ritmo Personal Espacios Entre lujos y opulencia así vive la realeza británica

Entre lujos y opulencia así vive la realeza británica

Residencia de los reyes ingleses

Ya estamos inmersos en la mágica alegría de la época más hermosa y festiva del año, la Navidad. En ella compartimos y rememoramos las anécdotas más especiales que hemos vivido junto a nuestros seres queridos.

En esta temporada muchas personas deciden viajar a otro lugar para reunirse con sus familiares y realizar distintas actividades que los unan más como familia y así atesorar momentos únicos.

Si tienes pensado realizar un viaje con tus parientes en estas festividades navideñas, pero no sabes hacia dónde, descuida que nosotros ya tenemos el lugar ideal para ti. En esta ocasión, te sugerimos recorrer los destinos de Inglaterra, en específico, el Palacio de Buckingham ubicado en Londres.

Residencia de la Realeza Británica

Este majestuoso palacete es la residencia de la Realeza Británica y es la sede de los más importantes acontecimientos nacionales que se celebran en el reino, como ceremonias reales y visitas de Estado y turísticas.

El Palacio de Buckingham es considerado el más famoso del mundo por la belleza y encantos que encierra. No te sorprendas al saber que aquí se esconden los secretos mejor guardados de los miembros de la Familia Real.

El inmueble consta de 775 habitaciones, que incluyen: 19 salas de Estado, 52 reales y dormitorios de invitados, 188 habitaciones de personal, 92 oficinas y 78 cuartos de baño.

Historia

Residencia de los reyes ingleses

Antes de ser un palacio, fue un pequeño hotel que se construyó en 1703 para John Sheffield (primer duque de Buckingham y Normanby), y posteriormente, adquirido por el rey Jorge III en 1762 para transformarlo en una residencia privada.

Luego de 75 años, la mansión sufrió una serie de cambios dirigidos por los arquitectos John Nash y Edward Blore en 1850, entre ellos, la incorporación de tres alas que conforman un patio central abierto.

Con la entronización de la reina Victoria de Inglaterra, el Palacio de Buckingham pasó a ser la residencia oficial de la monarquía.

La fachada principal actual y el balcón desde donde saluda los monarcas fue restaurado en 1913 por Aston Webb.

La escalinata

Residencia de la realeza británica

Al ingresar al palacio una fabulosa escalinata te esperará para que la recorras y así puedas acceder a las principales Salas de Estado.

Estas escaleras tienen un balaústre de bronce decorado con intrincados diseños de hojas de acanto, roble y laurel. Asimismo, una preciosa cúpula apostada en el techo le aporta un gran esplendor y sus paredes se adornan con retratos de los antepasados de la reina.

El Salón del Trono

Residencia de la realeza británica

Durante el recorrido tendrás la oportunidad de entrar al Salón del Trono, lugar donde se realiza la ceremonia de entronización a los reyes de Inglaterra.

En ella se visualizan las sillas rojas y doradas que están ubicadas en una plataforma y portan las iniciales de la reina Isabel II y el príncipe Felipe, cosidas en la tela.

En la actualidad, esta sala se usa como telón de fondo para las fotografías de las bodas reales. Cabe destacar, que está prohibido que los turistas se sienten en el trono.

La Sala Blanca

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La elegancia y delicadeza del color blanco está impregnada en esta sala que resplandece por el dorado de sus mobiliarios y elementos decorativos. La pieza más relevante en ella es un piano de cola que fue hecho para la reina Victoria.

Es considerado el salón más imponente de todos. Funciona como una habitación de recepción real para que los Royals se reúnan antes de las ocasiones oficiales. Aquí la Soberana entrega su dirección de Navidad.

La Sala Verde

Residencia de la Realeza Británica

El verde (color de la naturaleza y de la esperanza) tiene un espacio en el gran palacio. Antes era el salón más grande del primer nivel situado en el centro de la fachada este de la entrada.

Posee un techo de yeso decorado con dorado, en la pared norte hay una puerta que conduce a la Sala del Trono y otra que da acceso a la escalera. Está ambientada con tapices de seda verde, una alfombra Axminster tejida en tonos rojizos y color oro con los emblemas nacionales. Entre su mobiliario se pueden ver muebles, sillas y sofás de Morel & Seddon.

El Salón Azul

Residencia de la Realeza Británica

Residencia de la Realeza Británica

La esencia del color azul no podía faltar en el interior de este palacio. Sus muebles azulejos con toques dorados llenan de hermosura este grandioso salón.

En sus adentros, podrás ver pinturas de famosos artistas, enormes lámparas de araña, un despliegue de tejidos lujosos, y lo más importante, la colección de porcelana de Sèvres, elogiadas como una de las mejores de Europa desde mediados del siglo XVIII.

También, una de las piezas más llamativas se encuentra en la sala: “la mesa de los grandes líderes de la antigüedad”, que se confeccionó para Napoleón y luego fue un regalo del rey Luis XVIII a Jorge IV.

El comedor 

Residencia de la Realeza Británica

Deleitar el paladar con exquisitas creaciones gastronómicas tiene su privilegiado lugar en un salón de estilo victoriano, construido en 1856, al que se accede por amplias puertas de espejo.

En él, hay un pabellón de terciopelo carmesí, donde aguardan los tronos de Eduardo VII y su esposa Alejandra, justo al frente se sitúa el lugar de honor, reservado a la anfitriona real y a sus prestigiosos invitados.

Su estilo de decoración mezcla el marfil y oro con alfombras púrpuras, esculturas de mármol blanco, retratos reales y tapices del siglo XVIII. La mesa es en forma de herradura con una capacidad para 170 comensales.

Residencia de la realeza británica

Esta es otra perspectiva del comedor real de esta histórica edificación. Sus paredes y ajuares en rojo y vistosos retratos, las adornan, al igual que su techo en yeso con detalles dorados y su piso cubierto con alfombra roja.

Galería de arte 

Residencia de la realeza británica

Si eres un amante del buen arte, pues esta galería del Palacio de Buckingham te atrapará entre la magia de sus exquisitas obras artísticas, que van desde: pinturas, esculturas, joyas, y otros.

Fue creada hace más de 40 años en la parte frontal oeste del palacete. El objetivo de esta era exhibir la impresionante colección de arte del rey Jorge VI.

Las muestras varían de forma regular, debido a que la majestad presta sus obras de arte. Entre las piezas que se destacan están: autorretratos de Rembrandt y Rubens, “La Virgen y el Niño” de Anthony Van Dyck y varias piezas del pintor veneciano Canaletto.

Los candelabros

Residencia de la realeza inglesa

Uno de los elementos decorativos más sofisticados que tiene Buckingham son sus espectaculares candelabros. Cada salón ostenta varias de estas impresionantes lámparas en distintos estilos.

En la sala blanca está el candelabro tipo cascada, en la del trono hay nueve lámparas de araña en bronce dorado y cristal, el salón de baile ostenta seis fascinantes candelabros de cristal y la sala azul porta un juego de cuatro candiles de cristal y bronce chapado en oro.

Los jardines

Residencia de la realeza británica

Todo un espectáculo visual de la naturaleza se recrea en los jardines del palacio, ya que integran 30 especies de aves, 150 árboles y 322 tipos de flores silvestres británicas.

Como si se tratase de un Edén terrenal, el jardín posee 39 acres, un pequeño lago, un borde herbáceo de 156 metros, una casa de verano cubierta de glicinas y un jarrón waterloo de 4.5 metros, siendo uno de los ornamentos de jardinería más grandes de Gran Bretaña.

Residencia de la Realeza Británica

Sería un pecado el viajar a Inglaterra y no visitar el Palacio de Buckingham para recorrer sus espacios impregnados de historia, arte y secretos reales. Por eso te invito a que igual que yo, te enamores de la majestuosidad que impera en él. Y recuerda, que en estas fiestas de Pascuas habrán exclusivas visitas guiadas por todo el palacete.