Inicio Entrevistas -Portada- En Portada: Ana María Trujillo

En Portada: Ana María Trujillo

PORTADA.

Polifacética.

Ana María Trujillo

“Punta Cana, para mí, es sinónimo de amor por mi marido, José Francisco Arata. Aquí nos casamos y aquí vivimos. Además del mar, que me recuerda a mi Cartagena”.

Bajo el sol intenso de una Punta Cana que hoy es su hogar y refugio mágico, nos acompañó la diseñadora, presentadora de noticias, modelo y actriz cartagenera, junto a su esposo, el empresario petrolero José Francisco Arata, quien siendo venezolano-italiano colocó la primera bandera dominicana en el Everest; y Pluto, un Yorkshire Terrier muy simpático, que compró como “teacup” hace unos cinco años, pero la vida le sorprendió haciéndole crecer unas cuantas pulgadas de más. 
entrevista Natalia Nachón fotografía Robert Vásquez maquillaje y peinado Avis Vásquez
Estos son mis abuelos, mira: Nicolás del Castillo y Anorina del Castillo Mathieu. Esta es la casa de mi abuela, yo me crié ahí. Los Castro, de Valledupar, eran dueños de ganadería de toros de lidia como nosotros, la nuestra se llamaba “Aguas Vivas”. Este es mi bisabuelo, Fernando Vélez, y estos son mis otros abuelos, los Trujillo Mejía. Ellos son los del Castillo, que es la familia de mi mamá. Los Pepe Sierra, que compraron medio Bogotá, los Santodomingo de Barranquilla, los Obregón, que son del pintor Obregón, uno de los grandes pintores de Colombia, y ellos los Cano, la familia de Guillermo Cano, el que mandó a matar a Pablo Escobar”, comentaba Ana María Trujillo, mientras pasaba las páginas de un libro, edición especial del JetSet, con las 50 familias más influyentes de todo Colombia.  Esa fue la intruducción a una entrevista que marcaría el número 28 de portadas que le han hecho a lo largo de su carrera. Durante un almuerzo en el jardín, al lado del colorín de unas cuatro hamacas, que anteceden la vista al mar que tanto ama y que le recuerda a Cartagena, iniciamos una conversación marcada por el develo de detalles personales.

RS: ¿Cómo recuerda la infancia en su natal Cartagena?
Ana María Trujillo: Soy la segunda de cuatro mujeres. Fui super marimacha cuando chiquita, nadie se lo imagina. Yo estoy llena de cicratices porque me caía, era muy necia, imagínate, me recorría las paredes de mi casa, me montaba, iba de una casa a otra, me lo pasaba con hombres todo el día. También fui mala alumna, y una niña muy rebelde, me botaron como de 4 colegios. Me gradué de uno que se llama el Instituto Pedagógico del Caribe y le decían el “Pedaflógico”, ahí nos recibían a todos los que botaban de todos los colegios. Eso cambió cuando me fui a la Universidad. Estudié Historia del Arte y Pintura en Boston y después hice Diseño de Modas con especialización en ropa para niños en Bogotá, fui la mejor alumna, porque me gustaba lo que hacía. Es que desde niña fui artista, me gustaba vestirme diferente, no era de la tuna ni de las que daba la hostia en misa. Igual, soy muy creyente. 

“Sofía dame tiempo’ fue la novela número uno en China, yo era más famosa allí que en mi propio país”.

RS: ¿Cómo es que el destino le encuentra con las cámaras?
AMT: Fue a mis casi 23 años. Yo empecé a hablar delante del dueño del canal Panorama, en un almuerzo, y me dijo: “ Tú sabes de arte, ¿Por qué no presentas en TV?”, le respondí que yo no había estudiado eso pero me insistió. Me dio una tarjeta y yo la metí en un libro y a los 3 meses lo encontré, cuando lo abrí, no sé para qué, y vi la tarjeta, lo llamé, me dijo: “ven para un entrevista con mi hijo”, uno de los periodistas de radio más grandes que hay en Colombia. En mi país había una señora que se llamaba Gloria Valencia de Castaño, que era quien más sabía de arte en el país y hacia entrevistas super chéveres. En Panorama estaban necesitando una persona así, pero su concepto no les permitía gente mayor, sino que tenían tres o cuatro presentadoras, las más bonitas que habían, porque ser presentadora de Panorama era como ser los Ángeles de Charlie. Cuando me entrevistaron a mí, me propusieron actuar, porque también tenían una productora de telenovelas, pero me negué, les dije que cuando cuando les faltara o sobre alguien, me avisaran. Cuando iba saliendo por la puerta me dijeron: “empiezas mañana”. Me acuerdo que la primera nota, a mí me temblaba todo, aunque el camarógrafo decía que no se notaba. Fui presentadora del canal por tres años y terminé haciendo un programa que se llamaba “Primera Fila”, entrevistando a artistas.
RS: ¿Cuándo se convierte la política, el gobierno Colombiano, en el foco de sus programas?
AMT: Un día, la que cubría política se enfermó, me tocó cubrirla y me fue de maravillas, por ingenua, porque la gente que sabe de política sabe qué puede preguntar y qué no a los políticos. A mí me echaron el rollo: “Mira, al tipo lo que le pasa es esto y esto, y lo que queremos saber es esto y esto”. Yo le pregunté todo y la entrevista quedó buenísima. No sabía que quien tenía frente a mí era un ministro. Creo que era sobre el Proceso 8,000, que fue cuando Samper dejó que le metieran plata del cartel de Cali a su campaña. El hijo de Botero, que era ministro de Samper en ese momento, también estaba metido. Obviamente, cuando empecé a conocer más del tema, empezaron a darme miedo algunas preguntas pero, como me dio éxito, no podía dejar de hacerlo; solo que las llevaba bien anotadas y las leía para no intimidarme. Recuerdo que, cuando terminé con mis preguntas ese día, todo mundo me decía “¿Y tú como preguntas eso?” “Mañana vienes con nosotros y sigues preguntando porque nosotros no nos atrevemos”. Mi pregunta y su respuesta fue lo que reprodujeron en todos los noticieros ese día.

RS: Desde ese momento, hasta su entrada a la CBS en Miami, ¿Cómo fue el cronológico de sus escenarios televisivos?
AMT: Me contrataron en el noticiero de Álvaro Gómez Hurtado, que era candidato presidencial, para hacer notas de entretemiento. En ese momento, no había sección de entretemiento en los noticieros, yo fui una de las primeras que comenzó con ellas. Renuncia una de las presentadoras del noticiero, el número uno en rating en Colombia en ese momento, entonces me proponen la vacante y obvio que acepté, lo hice por 3 años, hasta los 26. Me llaman de Estados Unidos, la cadena CBS telenoticias, que se veía en toda América Latina, para hacerme un casting y quedé como presentadora. Me fui a vivir a Miami 3 años pero no me gustó, en ese tiempo era muy solitaria la vida, yo estaba soltera, mi abuelito vivía allá, yo me la pasaba con él durmiendo y con su esposa. Me enseñó muchísimo en esa época. Me devuelvo porque mi jefe de Panorama me dice: “Devuélvete”, me regresé a Colombia por un dineral, era de las presentadoras mejor pagadas de mi época. Entonces entro a RCN Noticias, que era de los dueños de Betty la Fea, que en ese momento lo máximo. Duro dos años y medio, y me salgo por temas personales, después de haberme casado y dar a luz a mi primera hija. Entonces, actué.

“Si pudiera hacerle una entrevista osada a un político, me gustaría revivir a Ronald Reagan…o bueno, a Samper, pero lo que quiero saber no me lo diría”.

RS: ¿Cómo resultó la transición de imagen de presentadora de noticas a actriz?
AMT: Estaba la producción, la primera entre Telemundo y Colombia, que se llamaba “Sofía dame tiempo”, y un amigo me dijo:  “Ve al casting, si quedas, bien, si no, nada. El casting era en ropa de baño y yo decía: “Yo presentadora de noticias en esta ropa”, pero bueno, quedé y fue la novela número 1 en China. Recuerdo que me invitaron al Festival de Shanghái con Jackie Chan, y me pedían autógrafos en la calle. Era más famosa allá que en el mismo Colombia. Duré 10 años actuando, siempre telenovelas, siempre de buena, menos en la serie que hice con Sony Entertainment TV de Los Ángeles, se llamaba “Los Caballeros las prefieren brutas” de Isabella Santodomingo. Yo hice de Esther, un personaje inspirado en ella, loca y de humor negro, me encantó. De hecho, estuve nominada a los Premios India Catalina por ese papel, fue con el que mejor me fue. También unos 40 comerciales. Pero no te creas, regresé a las noticias.
En uno de los breaks de 3 meses, me llama Yamid Amat, el periodista número 1 de Colombia, a ofrecerme un trabajo, otra vez presentando noticias y ya había intentado que trabajaramos juntos en el pasado, pero nunca nos pudimos reunir a trabajar 3 meses, porque en 3 meses consigo otra novela, y me pagan 3 veces lo que me enseñas ahí. Duré 4 años y me fui porque me casé y me mudé definitivo a Punta Cana,        si no, hubiese seguido ahí. Yo tenía una sección política, ahí tumbamos ministros, porque todos los secretos del gobierno los decíamos nosotros. Mi prima Adriana fue mi reemplazo.

RS: ¿Cómo era el tema de seguridad para los periodistas enfrentando al gobierno de esa manera?
AMT: A mí, gracias a Dios, no me tocó la época de Escobar, pero sí estuve amenazada por los paramilitares una vez, y me mandaron amenazas y todo eso. Fue durante la Operación Jaque, con Álvaro Uribe. Si me tenía que mover en una zona rural, era con la Cruz Roja, ahí la guerrilla no interfiere. 
RS: ¿Cuáles podrían decirse fueron los hitos de su carrera como presentadora de noticias?
AMT: Mi noticiero duraba media hora, siempre duró media hora, pero hubo dos momentos donde el noticiero duró una hora completa: el día en que capturaron a Gilberto Rodríguez Orejuela, que estaba en un closet escondido, en un caleta, que eso fue una super noticia y yo la dí; y la noticia de la muerte de mi segundo jefe, Álvaro Gómez Hurtado, que en ese momento era candidato presidencial. Esa fue la más dura de mi vida, vestida de negro, sin poderme contener las lágrimas.
RS: En este punto de su vida, ¿Qué se imagina haciendo?
AMT: Yo tengo mi Instagram y tengo una página que se llama “Ámate by AMT”, en Instagram, donde doy consejos de belleza para la piel y todo eso. Yo doy consejos y mis amigas me dicen: “Pero, ¿Para qué le dices a todo mundo eso?”, y yo: “Pero, ¿Cómo no lo voy a decir?, qué rico que la gente se sienta bonita”. Me gustaría sacar un producto para ayudar a la gente a sentirse bonita, vender y comercializar una línea para el cuidado. También, tengo una constructora con una amiga, somos socias, y estamos haciendo centros comerciales en ciudades pequeñitas, éste es en Ocaña. 

RS: ¿Le gustaría desarrollar el tema del diseño en algún momento?
AMT: Casi se me olvida decirte, en medio de todo, yo fui zapatera. Tuve una fábrica de zapatos y tuve tres almacenes y me fue super bien. Pero, como trabajaba tanto en las novelas, me tocó contratar un gerente y me robó el alma y quebré. Yo me separé de mi primer esposo y quebré el mismo mes, fue horrible, pero bueno, si hay algo que me gustaría volver a hacer es zapatos. Yo los diseñaba, tenía la fábrica, la cortadora, la modelista, las máquinas, tenía todo. Se llamaba “Ana María Trujillo”. Después, tuve una linea que era “Ana María Trujillo”, pero para niñitas y mamá, igualitas, una línea más asequible, que las vendían en los Carrefour, y me iba super bien.
RS: ¿Continúa siendo rebelde ahora?
AMT: No, cero, ahora soy la más goda, la más conservadora, la más predecible. No sé qué le pasó a esa mujer. Es que quizás, si José no fuera tan loco, yo me diera la oportunidad de ser más loca, pero, como él es tan inventón, no puedo, tiene que haber alguien que equilibre la cosa. Yo no sé que le pasó a la Ana María de antes.

RS: ¿Cómo se conocieron?
AMT: Nos conocimos durante un evento en Cartagena, en 2011, la inauguración de la Gran Sede de la fundación “Juan Felipe Gómez Escobar”, que acoge a niñas, menores de edad, que son madres solteras. La sede que estaban inaugurando ese día era donde estas niñas estudiarían para poder tener una profesión, además, hay un jardín donde recogen a los niños, y tiene un hospital, escuela, todo; es la fundación más importante que hay en Colombia. José, con su compañía, era uno de los grandes patrocinadores de esa fundación. 
JosÉ Francisco Arata: Que no quería ir, porque me había fracturado y estaba caminando con muletas, pero como venía el presidente, era importante y nadie más de la empresa podía ir, entonces, bueno yo fui. 
AMT: Entonces, yo estaba presentando el evento y José estaba sentado, me vió y empezó a tomarme fotos. Yo tengo fotos que él me tomó, parada presentando, vestida con un jumpsuit rojo. Cuando terminé, bajé del escenario y se me acercó corriendo con las muletas encima. “Hola, mucho gusto, yo soy José Francisco Arata” y yo: “Ah hola, mucho gusto” y no le paré bola. Después, hablamos por temas laborales, hasta me dio acceso a su campo de petróleo para una primicia televisiva que nunca pudimos sacar; hasta que un día me invitó a Andrés Carne de Res, que quedaba al lado de una hacienda en las afueras de Bogotá, donde se estaba celebrando la boda de una amiga, Judith Rodríguez, que es super famosa, que justo por eso, porque sabía la alta presencia de prensa que habría, no quise acompañarle. Cuando llegué al restaurante, entró de inmediato, ahí empezó todo, nos dimos el primer beso, a los tres meses de habernos conocido. Nos hicimos inseparables. Después, me lo llevo escondido a Cartagena, al reinado, y nos toman una foto juntos. Fue portada a los tres días: “Ana María Trujillo muestra su nuevo novio”, es que yo tenía 4 años de separda, nunca me habían visto con nadie. Estaban todos a la expectativa.

RS: Ambos tienen hijos de un primer matrimonio,
¿Cómo lo tomaron ellos?
JFA: En los primeros hay resistencia, sobre todo mis hijas, que son todas muy posesivas. Tengo 3, La más pequeña tiene 22, la segunda es diseñadora de modas y la mayor es odontóloga, viven en Bogotá, son madres, tienen una de 6 y la otra de 2. Pero mis hijas y nietas la adoran, menos la primera. Por la presencia de tantas mujeres en mi vida, es que me escapo de vez en cuando, me voy al Polo Sur, a escalar mis montañas, a deconectarme, donde lo único que tengo es un satelital que prendo 5 minutos al día, le hago una llamada a Anie, le digo que le diga a mis hijas que estoy bien, que la quiero, que el día ha estado perfecto y cuelgo. Desconectado total. 
RS: Usted, un venezolano-italiano, colocó la primera bandera dominicana en el Everest, ¿Ha hecho esto, escalar montañas, toda la vida?
JFA: Desde chiquito. Mi primera escalada la hice cuando tenía 13 años, escapado de casa, de 4,000. Con unos señores que ya escalaban, yo aprendí con ellos. Realmente es un interés que heredo de mi mamá. Yo viví en Torino, pegado de los Alpes, viendo esas montañas todo el día. Y mi mamá era esquiadora, amante de las montañas, de la tierra, de las piedras, tenía muchos amigos que escalaban, entonces yo era la mascota del grupo, ella me llevaba y aprendí con ellos a escalar. El año pasado, en verano, la fui a visitar y nos fuimos a hacer una excursión juntos, ella tiene 83 pero cómo le gusta caminar. Ella sigue viviendo en Torino, es italiana.
AMT: Es que la mamá de José era venezolana y su papá italiano, y se conocieron en Venezuela. Pero la mamá biológica murió cuando él tenia 9 años, le dio una leucemia y su papá se devolvió con ellos a Italia, conoció a esta italiana, se casa con ella, y ella adopta a sus dos hijos. Es su madrastra, pero es su mamá, es una belleza ver cómo se parecen en gustos. Ella lo crió. De hecho, al año de casarse con su papá, a ella le da cáncer de seno y no pudo tener hijos, ellos lo son.

“Ahora me dedico a ser mamá a tiempo a completo, es un privilegio del que no pude disfrutar al máximo en mis 24 años de carrera en Colombia. Aunque no te niego que tengo proyectos en mente”.

RS: José, ¿Cómo es la preparación física para este tipo de excursiones?
JFA: Para el Polo Sur, como es una caminata de 9 a 10 horas con los skies, halando un trineo donde están todas tus pertenencias, la carpa, la comida, los implementos, los equipos, todo; que son como 70 kilos, debes acostrumbrar el cuerpo a esa actividad. Yo lo hacía aquí, por el borde del campo de golf, 7 horas halando un par de llantas de camioneta, casi todos los días, monto de tres a cuatro veces a la semana bicicleta, y corro de 70 a 80 kilometros dos días a la semana. Pluto se iba conmigo, pero solo por 45 minutos. Ahorita estoy organizando el Polo Norte. Esta actividad se hace en grupo, uno de mis compañeros trabaja en Discovery Chanel, él es camarógrafo professional y fotógrafo, entonces todo eso lo ha documentado, él va a hacer una serie de sus expediciones para Discovery en Español. 

RS: Ana María, ¿Cómo describirías a José?
AMT: Él es venezolano, pero tenía muchos años viviendo en Colombia, trabajando allí desde el 2003. Es el hombre más espectacular. Recuerdo que, cuando compró aquí y me quería mostrar la casa, quería que vinieramos de fin de semana, y yo no quería, por mis hijas y porque recién empezabamos a salir. Dispuso todo para que vinieramos solo a pasarnos el día. Me envió en su avión, un vuelo de dos horas, y recuerdo haber escuchado un sonido fuerte durante el vuelo, cuando aterrizamos, el piloto se desmonta corriendo y dice que le había caído un rayo al avión y se había dañado el radar meteorólogico y me dijo: “Nos toca quedarnos”.  Fue super respetuoso, dormimos, no pasó nada, y dije: “No, este es el hombre de mi vida”. Qué hombre tan respetuoso.
JFA: Ahora hay un tema que ella siempre me restregaba en la cara, que era: “el día que tú me vayas a pedir la mano, yo lo voy a adivinar. Porque tú eres muy predecible, eres muy transparente, yo me voy a dar cuenta”. Y yo tenía pensando ese fin de semana, como a las seis de la tarde, llevarla al green del hoyo y contratar una de esas avioneticas con un banner que dijera: “Amor: ¿Quieres casarte conmigo?”, entonces yo dije: “No, aquí es una comunidad diminuta, alguien va a soltar la información”, así que cancelé el programa hasta que, tres meses depués, nos fuimos de viaje a Italia. Contraté a un gondolier en Venecia y le dije: “Me vas a llevar al canal más estrecho que haya, donde nada más pueda pasar esta góndola y te vas a parar debajo de un puentecito, con la excusa de que nos harás una foto, yo te voy a dar una cámara, y lo que harás es grabar, en lo que ella vea la cámara, yo saco el anillo y ya”. ¿Predecible?, nunca me ha dicho que sí y ya estamos casados.
RS: ¿Por qué República Dominicana?
JFA: Dominicana porque yo venía desde que vivía en Caracas, desde que mis hijas estaban chiquitas. Siempre pensaba que, el día en que me retirara, me visualizaba en un lugar así: con playa, tranquilo, cerca de Venezuela. Además, el dominicano es muy parecido al venezolano, es muy caribeño. En ese tiempo, faltaba mucho por desarrollar, imagínate en esa época no estaba lo que hay ahorita. En 2006 vine, conocí a Frank Elias y, aunque estaban promocionando Corales, vi estos lotes y me enamoré. El proyecto lo iniciamos en 2010 con un arquitecto venezolano, amigo mío, que construye mucho en Casa de Campo, Francisco Feaugas y en 2012 inauguramos la casa. Punta Cana es un sitio mágico que transpira amor, paz, serenidad.

RS: ¿Cómo es el día a día en casa de los Arata Trujillo?
AMT: Yo no hago nada, duré 24 años trabajando como una loca, no veía a mis hijas despiertas durante 5,6 días,  porque salía de noche y llegaba de noche, me tocó durísimo. Cuando vine acá me sentí super culpable, porque no iba a hacer nada en la vida pero despues dije: “voy a dedicarme a mis hijas: Catalina y Julieta”. De pequeñas, las metía en grabación, en todas partes. Cuando iban al médico, si no podía ir, era en el teléfono con el doctor y el papá, que fue un super buen papá. Llevo 4 años dedicada a mis hijas, las busco al colegio, hago tareas con ellas, ahora me piden que por favor trabaje porque están adolescentes y tienen su propio mundo. 
JFA: Yo me paro a las 6:00 a.m., salgo a entrenar, cuando toca bicicleta, me pierdo dos horas, dos horas y media. Dependiendo del entrenamiento, regreso como a las 9:00 a.m., me baño y ya me voy para mi oficina, que esta ahí en la entrada de la casa, a mano derecha. Me encierro, mando correos, hago videoconferencias. Almorzamos juntos a las 2:00p.m. de la tarde, a veces esperamos que llegue Julieta del colegio, que tiene 13 años.  Por la tarde, sigo un poco activo hasta las 4:00 p.m., dependiendo lo que hice en la mañana, voy al gimnasio un rato más. Yo voy a cumplir 62 años, tengo muchos amigos de 30, 40 años, que he ayudado a adelgazar. Cada quien tiene su Everest en el patio de tu casa. Te lo trazas tú.
RS: ¿Cuál sería el Everest de Ana María?
AT: Cumplo 50 años en dos meses y me voy a tomar una foto en vestido de baño. Voy a poner: “Gracias a Dios no necesito photoshop”. Y estoy dedicada al gimnasio y a comer saludable. De hecho, mi entrenador recién llegó.

CONFESIONES ÍNTIMAS

Signo Zodiacal: Aries, 3 de Abril.

Años de casados: 4, nos casamos el 4 de Abril, un día después de mi cumpleaños, aquí en Punta Cana.

¿Qué extrañas de Cartagena? La familia y mi corralito de piedra, obviamente. Corralito de Piedra es la ciudad amurallada, que como está toda rodeada de murallas, le decimos el corralito de piedras.

Color favorito… Creo que el blanco pero me gusta el Plum también. De negro me visto todo el día, no me visto casi de colores. Y el blanco me encanta porque es luz, pega con todo y me siento limpia.

Punta Cana significa… Para mí, amor, por José, creo que es lo que lo define.

¿Cómo se ven ustedes dentro de 20 años, 10 para no ponerlo tan lejos? ¿Sabes qué? Yo no me había hecho esa pregunta, pero el otro día, José me dijo algo tan chévere que eso podría ser mi vida ideal, me dijo: “Ya yo sé que vamos a hacer en el futuro: vamos a vivir tres meses en Punta Cana, tres meses en Cartagena, tres meses en Vail, esquiando, y tres meses viajando y visitando las islas, y la verdad que, si esa es mi vida, me parecería lo maximo.

Comida favorita: El sancocho colombiano, lo amo. Es mas parecido al de aquí que al de Cali, el cartagenero tiene 7 carnes diferentes: cerdo, carne salada, gallina, pollo, pescado… Pero el más rico es el de Sábalo. ¡Ah! y el Mote de queso, que es queso salado, queso costeño, con ñame, como si fuera una sopa. Delicioso.

Años juntos… 8 años y medio

Hobby en común… La bicicleta, nos ha llevado a hacer paseos con otras parejas, a recorrer, por ejemplo, de Florencia a Siena, pero parándonos, degustando unos vinitos, conociendo. El año pasado lo hicimos en Portugal, uno hace turismo y hace deporte, y con amigos, es cheverísimo.

¿El arte está en el ADN? Sí, del lado de mi mamá hay una pintora muy conocida, no sé si aquí sea conocida, pero en Nueva York lo es, se llama Ruby Rumié del Castillo.

Si pudieras hacerle una entrevista osada a un político, ¿a quién sería? Si se pudiera revivir a Ronald Reagan… O bueno, a Samper pero lo que quiero saber no me lo diría.