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Dominique Bluhdorn

Dominique Bluhdorn

Pionera.

“Creo que el éxito consiste en retarte a ti mismo a asumir más desafíos”.

Dominique Bluhdorn

fotografía Sahira & Geber estilismo Giovanna Vásquez Podestá
maquillaje Cary Michelle Flaz peinado Wendy locación Escuela de Diseño Altos de Chavón y Casa de Campo

“No hubiese imaginado que Chavón tendría un papel tan importante en tantas industrias nacionales e internacionales, pero ahí radica el éxito de nuestros graduados, los cuales ocupan posiciones importantes en compañías internacionales y muchos son dueños de sus propias compañías en la República Dominicana, en áreas como producción digital, moda, mercadeo de modas y merchandising, diseño gráfico y publicidad e interiores. En las áreas de bellas artes, nuestros chavoneros se han destacado de una manera significativa durante décadas”.

“Hatuey era muy apegado a la navidad, con todo su significado. Nos reuníamos todos (y somos muchos) en La Romana, con un cerdo asado, que Hatuey tanto amaba, el cual se traía desde
el Cibao”.

Nada mejor que la elegancia y el estilo atemporal de una de las damas más exquisitas de nuestro país para cerrar el 2018 con broche de oro. Dominique Bluhdorn es la creadora de uno de los centros de arte que más nos enorgullece como lo es Chavón La Escuela de Diseño, afiliada a Parsons School of Design. Dominique es hija del inolvidable y visionario empresario Charles Bluhdorn, que creyó en nuestro país y su gente, y fundó Casa de Campo a mediado de los años 60, el primer resort de lujo de las Américas. Con ella evocamos junto a nuestro querido Stephen Kaplan, rector de la escuela, una de las épocas más bellas vividas en nuestro país y conversamos sobre su enorme legado en el arte a nuestra sociedad. ¡No te la puedes perder! Una entrevista maravillosa llena de emotividad e inolvidables momentos.

RS: ¿Qué significa la Navidad para Dominique Bluhdorn?
Dominique Bluhdorn: La Navidad es algo que significa muchas cosas. Es un momento para reunirse en familia, renovar amistades, y realmente recogerse un poco. Es un tiempo de celebración para muchos, contemplación para otros, y viéndolo a través de los ojos de los niños, es descubrir la magia y el encanto de esta bellísima temporada con todo lo que representa –desde el nacimiento de Jesús, hasta los espectáculos de luces y decoraciones– y tal vez la sobre importancia de la parte comercial y material. Debería ser un momento también que nos haga reflexionar sobre lo que realmente importa en la vida, y ver de qué manera uno puede ayudar a los que son más necesitados. Parte de la felicidad debe ser compartir con los que no tienen y aportarles algo de esta felicidad de la temporada. La compasión y gratitud son dos cualidades que deben estar presentes durante la Navidad.

RS: ¿Qué es lo que más le gusta y disfruta de esta época?
Dominique Bluhdorn: Lo que más disfruto es tener la oportunidad de compartir con la familia, cercana y lejana.

RS: ¿Qué significa la Navidad para Dominique Bluhdorn?
Dominique Bluhdorn: Desde hace décadas tenemos una tradición navideña de estar en familia el 24 de diciembre. Hatuey era muy apegado a esa celebración, con todo su significado. Nos reuníamos todos (y somos muchos) en La Romana, con un cerdo asado, que Hatuey tanto amaba, el cual se traía desde el Cibao, siempre preparado exquisitamente por unos de los amigos criadores cercanos. Hacíamos una gran cena. Es una noche celebrando un año más en un entorno festivo, alegre, brindando por la unión familiar y la vida…

RS: Conociendo su pasión por el arte y su sensibilidad ante el mismo, nos gustaría saber… ¿de qué manera visualiza usted la Navidad “impresa” en el arte?
Dominique Bluhdorn: La Navidad es una fiesta que celebra el nacimiento. Es la representación de la madre y el hijo en imágenes icónicas. Desde tiempos inmemoriales, los símbolos de Cristo y la Madonna han tenido un impacto universal. El tema de la Navidad es uno sobre el poder del amor maternal. Las bellísimas imágenes de los maestros del Renacimiento, de la madre y el hijo, reflejan la serenidad de la maternidad y la bondad.

Dominique Bluhdorn

RS: Dominique Bluhdorn ha tenido la gran bendición de recorrer muchos destinos; no sabemos si ha estado en diversos países durante la Navidad, pero de ser así, ¿cuál es ese país en donde iría una y mil veces durante estas fiesta y por qué?
Dominique Bluhdorn: Tengo décadas pasando las navidades en República Dominicana, pero durante mi niñez, a mis padres, ambos europeos, les encantaba pasar las navidades en el medio de los pequeños pueblos de Suiza que parecen de cuentos, entre las montañas llenas de pinos cubiertas de nieve. Eso, para mí, representa un lindo recuerdo de la Navidad. Siempre es una alegría volver a esas montañas.

RS: ¿Nos daría su descripción del sustantivo “familia”?
Dominique Bluhdorn: La familia siempre esta ahí, en las buenas y en las malas. La familia es nuestra base de apoyo. Nos conforta, nos ubica, son nuestros aliados. A los que llamamos cuando tenemos una noticia buena o mala. Los que nos escuchan cuando tenemos que desahogarnos o a los que damos consejos cuando están atravesando un momento difícil. Son personas especiales en nuestras vidas con quienes contamos, que nos ayudan a aliviar la presión en los hombros… aunque ocasionalmente la causen también. Con ellos compartimos risas y lágrimas, desacuerdos, pero con ellos se crean las historias y se hacen las memorias.

RS: ¿Qué significan sus hijos para usted, qué siente cuando los tiene cerca?
Dominique Bluhdorn: Ser madre es un trabajo que nunca termina. Mis hijos son el centro de mi gravedad. Estoy muy apegada a ellos, y ellos a mí. Cenamos juntos a menudo, hablamos sobre tantos temas, viajamos juntos, y compartimos juntos. Tengo una inmensa suerte de tener hijastros maravillosos; los quiero a cada uno y a sus familias, y me siento muy feliz cuando podemos estar juntos, cada vez más difícil por las distancias y los compromisos. Tenemos la gran suerte de ser una familia muy unida, lo cual es un gran legado que nos ha dejado Hatuey.

“Thomas Jefferson dijo lo siguiente sobre la felicidad: ‘No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad’. Creo eso”.

RS: ¿Qué valora de sus descendientes?
Dominique Bluhdorn: Los admiro y a la vez estoy muy orgullosa de ellos. Perdieron a su papá a una edad bastante joven y supieron buscar dentro y asumir posiciones de coraje, disciplina y valentía para seguir adelante. Son muchachos humildes, sencillos, y sobre todo sienten compasión por los demás y quieren, de alguna manera, aportar su granito de arena para que sea un poco mejor y más justo nuestro mundo.

RS: ¿Cuál es el mejor momento para compartir con ellos?
Dominique Bluhdorn: Ahora que mis hijos están estudiando en Nueva York, pasamos más tiempo allá. Yo voy y vengo a la República Dominicana con mucha frecuencia. En Nueva York compartimos de muchas formas… caminando Central Park, conversando alrededor de la mesa en nuestra cocina, paseando por los campos, compartiendo con nuestros perros, visitando exposiciones, disfrutando un concierto o conociendo nuevos paisajes en viajes.

RS: ¿Qué es la felicidad en la visión de Dominique?
Dominique Bluhdorn: La felicidad es tener un propósito y la conciencia para apreciarlo. Es estar involucrado en actividades que te llenan y enseñan, y compartir con gente que uno quiere. Es hacer lo posible para vivir en serenidad. Agradecer y estar feliz con lo que uno tiene, enfocándose en lo positivo.
El gran político norteamericano Thomas Jefferson dijo lo siguiente sobre la felicidad: “No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad”. Creo eso.

RS: ¿Cuál es la manera más plena de disfrutar la vida para Dominique Bluhdorn?
Dominique Bluhdorn: Salir de mi zona de confort y aprender o asumir retos nuevos. Viajar permite cambiar la vista y recordarnos que el mundo es enorme y que las culturas distintas son fuentes de conocimiento, y nos enriquecen la perspectiva sobre la vida. Me encanta el campo… caminar en los bosques con mis perros, ser parte de la naturaleza, oír música, leer un buen libro, tener buenas conversaciones con amistades queridas, preferiblemente con una buena comida. El ritual de la comida me encanta, desde visitar los mercados orgánicos, coleccionar libros de cocina, cocinar, preparar mesas interesantes y, por supuesto, comer con gente que comparten ideas e intereses… ¡es lo máximo!

RS: ¿Qué es éxito y cómo se alcanza?
Dominique Bluhdorn: Creo que el éxito consiste en retarte a ti mismo a asumir más desafíos. Si siempre haces las cosas de la misma forma, te será difícil llegar a desarrollar nuevas ideas y abrir nuevos caminos. Consiste en asumir cada responsabilidad, siempre apuntando al más alto estándar, proponiéndote cada vez un objetivo mayor, que te impulse a lograr mejores resultados y a ampliar tu visión.

RS: ¿Cuál es el acontecimiento en su vida, que cataloga como el más trascendental?
Dominique Bluhdorn: Tal vez haya más de un momento trascendental en mi vida, pues han sido un conjunto de experiencias que han ido formando e impactando mi vida. En lo personal… el nacimiento de los hijos fue obviamente una experiencia transformadora. La pérdida de personas queridas hace que uno revise, adapte, y de alguna manera siga, algunas veces con alegría y en otras con mucha tristeza. La muerte de mi padre fue un momento que me forzó a aceptar que a la edad de 21 años tenía que madurar rápidamente… y a aprender a adaptarme a una nueva realidad con todo lo que implicaba, sin él, que había sido mi guía desde que nació. El trabajo en el campo de la educación en el cual estoy involucrada es clave para mí. Saber que Chavón ha cambiado las vidas de tantos jóvenes dominicanos aspirantes a artistas y diseñadores es más que satisfactorio, es transcendental.

“A mis hijos Los admiro y a la vez estoy muy orgullosa de ellos. Perdieron a su papá a una edad bastante joven y supieron buscar dentro y asumir posiciones de coraje, disciplina y valentía para seguir adelante”.

Padre fue un momento que me forzó a aceptar que a la edad de 21 años tenía que madurar rápidamente… y a aprender a adaptarme a una nueva realidad con todo lo que implicaba, sin él, que había sido mi guía desde que nació. El trabajo en el campo de la educación en el cual estoy involucrada es clave para mí. Saber que Chavón ha cambiado las vidas de tantos jóvenes dominicanos aspirantes a artistas y diseñadores es más que satisfactorio, es transcendental.

RS: ¿Cuáles son las acciones que nos convierten en buen ser humano?
Dominique Bluhdorn: Creo que las acciones que nos convierten en buen ser humano son el ser altruista, generoso, tener integridad y sensibilidad, prestar atención a los otros, tratar de resolver conflictos, no crearlos, tener conciencia en todo lo que uno hace, y sobre todo, mostrar compasión y consideración por el otro. No existimos en islas aisladas – dependemos de la capacidad de llevarnos con los demás y ayudar donde podemos. Tener coraje, ser cortés y confiable son valores que faltan mucho hoy en día.

RS: ¿Qué es el arte para usted, cómo lo describiría?
Dominique Bluhdorn: El arte es expresión, es la comunicación entre una persona creativa y su público a través de sus destrezas aprendidas y perfeccionadas. Se trata de un mensaje personal y universal. El arte es un enlace, un trabajo o un acto que el artista entrega a su audiencia para ser contemplado, provocar reacciones, elevar nuestras conciencias o simplemente para comunicar su poder emotivo.

RS: Por lo visto, su alma vive por el arte, pero, ¿cuál es la forma de arte que usted más disfruta?
Dominique Bluhdorn: Me fascina el arte en todos los sentidos, y el diseño en sus numerosas facetas; es fundamental para mi vida. Amo la música; soy ecléctica en mis gustos: me gusta el jazz, el son, la salsa, la música clásica y cierta música electrónica. Recientemente estuve en la presentación de Michael Camilo en el icónico Blue Note en Nueva York, y me sentí completamente identificada con un músico tan extraordinario. Me ha asombrado estar ante la presencia de las arañas enormes de Louise Bourgeois en el Dia Beacon. Me encanta la arquitectura, lo viejo, lo moderno. Me gusta una buena película, y paso demasiado tiempo mirando series de suspenso, ligeramente oscuras, con paisajes vastos y melancólicos. Todavía puedo llorar viendo una película que toque las fibras del corazón… Es imposible imaginar la vida sin arte.

RS: ¿Qué significa para usted Altos de Chavón?
Dominique Bluhdorn: Chavón ha sido el trabajo de mi vida durante casi cuatro décadas. Ha sido un privilegio tener la oportunidad de trabajar en la creación de un centro educativo donde los estudiantes aprenden a enfrentarse al reto de trabajar buscando soluciones a problemas reales a través del arte y diseño, enfocados en mejorar un mundo donde la experiencia humana esta cada vez más afectada por estas ramas. Contar con dos campus, uno en La Romana, enfocado en la nueva y exitosa carrera de cine y nuestro legendario programa de bellas artes, y el nuevo campus urbano en Santo Domingo, sede para las carreras aplicadas a la industria de la Comunicación Visual y Modas, así como un amplio programa de cursos cortos durante todo el año, ha ampliado considerablemente nuestra oferta.

RS: Vemos los resultados poderosos de tantos años de entrenamiento a través de un batallón de exitosos egresados dominicanos e internacionales. Es difícil concebir el arte y el diseño en este país sin la influencia de los artistas y diseñadores de Chavón.
Dominique Bluhdorn: Asimismo, Chavón cuenta con el Museo Arqueológico Regional, el cual ha tocado la vida de miles de escolares, trayéndoles un sentido de su herencia, su historia y sus raíces. La Galería de Arte en Altos de Chavón ha mostrado el trabajo de artistas establecidos y emergentes durante 40 años, desde el nuevo expresionismo alemán hasta artistas establecidos como Antonio López o Larry Rivers. Y, por supuesto, el programa de Artistas en Residencia, con los magníficos estudios construidos por el Davidoff Art Initiative (Iniciativa de Arte Davidoff), programa que ha permitido a cientos de artistas venir hasta nuestras costas a compartir su visión, dándonos la oportunidad de ver el mundo a través de sus ojos.
Para mí, Chavón significa un lugar único en el Caribe. Un lugar con la capacidad de transformar vidas.

RS: ¿Por qué moda en Chavón?
Dominique Bluhdorn: La industria de la moda dominicana ha pasado por una gran transformación en los últimos diez años. Ha surgido muchísimo interés no solamente por el diseño de modas, sino también en áreas como el diseño de accesorios, mercadeo de modas, y el merchandising. El rol de la moda en la sociedad ha cambiado dramáticamente también. La moda es mucho más que aquellos atelieres de alta costura, los trajes de gala y las pasarelas en New York y París.

El diseño de moda es también una herramienta en búsqueda de soluciones para mejorar la calidad de vida de la sociedad con sus respectivas necesidades. Para preparar efectivamente alumnos para la industria de la moda, pensamos que es clave tener la oportunidad de poder aplicar el conocimiento en diseño para resolver problemas a través de prácticas directas. Nuestros estudiantes, desde el primer año, emplean su talento trabajando en proyectos internacionales, así como locales, con miras a enriquecer la sociedad.

Hace poco, nuestros estudiantes de diseño de modas fueron comisionados por IKEA para crear un línea de ropa usando telas de tapizado para muebles, con el fin de conmemorar los 75 años de la empresa. En Chavón, los estudiantes aprenden a investigar sobre materiales sostenibles, y tienen la oportunidad de enfocarse en el diseño de modas, así como el mercadeo de modas.

“Pienso que todo el trabajo y esfuerzo durante tantas décadas ha valido la pena. Es la validación de nuestros objetivos institucionales.”

RS: ¿En algún momento pensó usted que esta institución se convertiría en un referente internacional de la formación artística?
Dominique Bluhdorn: Nunca imaginé el impacto que tendría La Escuela en la República Dominicana, y en particular para el mundo del arte y el diseño fuera de nuestras costas, cuando empezamos esta aventura en 1983. Nuestro modelo de enseñanza, con una facultad experta y comprometida, visitantes internacionales frecuentes y nuestra alianza con Parsons desde 1983, han hecho que algo bastante excepcional ocurra en la formación de nuestros estudiantes.

No hubiese imaginado que Chavón tendría un papel tan importante en tantas industrias nacionales e internacionales, pero ahí radica el éxito de nuestros graduados, los cuales ocupan posiciones importantes en compañías internacionales y muchos son dueños de sus propias compañías en la República Dominicana, en áreas como producción digital, moda, mercadeo de modas y merchandising, diseño gráfico y publicidad e interiores. En las áreas de bellas artes, nuestros chavoneros se han destacado de una manera significativa durante décadas.

En la carrera de Cine, en Chavón estamos formando a una nueva generación de cineastas que está aprendiendo a explorar historias propias, a pensar y mirar al otro. Queremos despertar en estos jóvenes artistas, la curiosidad y la confianza para crear universos audiovisuales con una arraigada identidad caribeña y a tener las herramientas necesarias para reflejar, de una manera fresca, a un país que se está posicionando cinematográficamente a nivel mundial.

RS: ¿Qué siente Dominique cuando lee en los medios sobre el éxito de un artista o diseñador formado en su escuela?
Dominique Bluhdorn: Siento alegría por ellos y satisfacción de que hayamos podido jugar un pequeño papel en sus vidas. Pienso que todo el trabajo y esfuerzo durante tantas décadas ha valido la pena. Es la validación de nuestros objetivos institucionales, ese objetivo de ofrecer a una población en específico (quizá sin acceso a ella hasta ese momento) una institución educativa dedicada al arte y el diseño, abierta, inclusiva y enfocada en la solución de problemas.

RS: ¿A dónde piensa usted que estará Chavón la Escuela de Diseño en los próximos cinco años?
Dominique Bluhdorn: Respondiendo a las necesidades de las industrias creativas que servimos, desarrollando nuevos programas e innovando en todo lo que nos proponemos. Abriendo las puertas a más estudiantes de América Latina, y a través de nuestro campus de Santo Domingo, sirviendo a la población a través de nuestros programas de educación continua, diplomados, y niños y adolescentes, siempre ampliando nuestra definición de lo que realmente significa ofrecer una experiencia educativa de calidad.

“Nuestro modelo de enseñanza, con una facultad experta y comprometida, visitantes internacionales frecuentes y nuestra alianza con Parsons desde 1983, han hecho que algo bastante excepcional ocurra en la formación de nuestros estudiantes”.

CONFESIONES
ÍNTIMAS

Un artista plástico: Matisse
Una obra de arte: The Kiss de Gustave Klimt
Un museo: Neue Galerie
Un músico: Hans Zimmer
Un lugar inolvidable: Lake Powell, Utah
Un libro: La Casa de los espíritus
Una película: Days of Heaven
Un país: Francia
Una ciudad: New York
Hora del día: Atardecer
Un plato: Alcachofas
Una bebida: Un vino rosado