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Body and Soul: Lidera tu vida

BODY AND SOUL.

Lidera tu vida

El término “liderazgo” está muy manido. Si buscamos en la web, encontraremos un sinnúmero de resultados de distintos autores. Todos estos textos tratan de explicar el significado y, aunque todos tienen razón, sigue siendo un palabra que deja muchas interrogantes. César Cordero conoce mucho de liderazgo. A muy temprana edad se encontró con el libro Cómo ganar amigos e influir en las personas del reconocido autor internacional Dale Carnegie.

Define este hecho como un antes y un después en su vida. Ya de adulto conoce la noticia de que la franquicia llegaba al país y buscaba personas para trabajar en ese proyecto que apenas iniciaba una historia que ha sido por demás exitosa en los más de 85 países en los cinco continentes donde al día de hoy tienen presencia.

“La persona que logra tener relaciones interpersonales, hoy llamada inteligencia social, ya esta abriendo el camino para llegar a ser líder”.

“Fui y apliqué para ver si me selecionaban como candidato; comencé a pasar los filtros. Luego me enteré que de más de 300 personas, quedamos 35, luego 11 y, más adelante, quedé solo yo seleccionado”. Aquí inicia su reccorrido como facilitador de estos cursos de los cuales siempre se sintió identificado. Meses después se dio la oportunidad de que trabajara en el área de ventas durante el día y como facilitador en las noches. No lo pensó dos veces, renunció a su trabajo y se embarcó en este proyecto del que hoy en día es director en el país, 17 años después.

Su pasión por este arte del liderazgo lo llevó a ser merecedor del premio “Wow” que entrega la institución por la calidad de su trabajo y la pasión que pone en todo lo que emprende. Con este preámbulo, no quisimos perder la oportunidad de que compartiera con nosotros las herramientas que ha aprendido a lo largo de esta fructífera trayectoria para que, lejos de querer liderar a otros, nos embarquemos en la maravillosa empresa de liderar nuestra propia vida primero.

Y, como estamos ya contando las horas para recibir el año nuevo, esta debe ser una de las primeras metas que nos deberíamos proponer para mejorar nuestra vida. “Hoy día no se ve el liderazgo desde una perspectiva de mando, sino que ahora lo vemos como una persona que tiene una vida con propósito y que logra influenciar en la vida de otros de una manera positiva, ayudando a los otros a lograr sus metas. Por lo tanto, liderazgo no es mandar, no es dirigir, no es llevar a un grupo de personas a que hagan mi trabajo; es aquel que es capaz de crear un ambiente donde todos ganamos y todos logramos nuestros objetivos. Antes se hablabla de liderazgo y líderes, hoy se habla de líderes y liderados.

Lamentablemente las redes sociales desvirtuan este concepto por el de “seguidores”. Hoy todos quieren tener muchos seguidores; sin embargo, el verdadero líder no busca tener seguidores, sino liderados que luego se convertirán en líderes, lamentablemente los seguidores no necesariamente se convertirán en líderes”, comenta Cordero.

“El liderazgo se logra por disposición no por la posición. Esto rompe con el paradigma de que para ser líder debo contar con una posición jerárquica. todos podemos ser líderes sabiendo mi círculo de influencia”.

Conociendo esto, surge la interrogante de cómo una persona se puede convertir en líder conociendo la realidad nuestra de que muchas veces la crianza dominicana es muy castrante y en la mayoría de los hogares se forma al niño coartando su libertad o enviándole mensajes negativos de que “no sirve para nada”, “no invente”, “no puedes hacer eso”. Se nos cría perdiendo la oportunidad de ser líderes desde pequeños, como debe ser. Para romper toda esta información negativa, Dale Carnegie propone cinco impulsores de vida que hoy comparte con nosotros. Con esto cerramos este año, tratando de cumplir con nuestro objetivo inicial de ayudar al crecimiento integral del ser humano.
1. Relaciones humanas. La persona que logra tener relaciones interpersonales, hoy llamada inteligencia social, ya esta abriendo el camino para llegar a ser líder.
2. Actitud y autoconfianza. ¿Cómo manejo mi autoconfianza, independientemente de lo que me hayan dicho? No se puede mirar donde estamos, sino donde podremos llegar. La actitud marca la diferencia.
3. Habilidades de liderazgo. Puedo influir en la vida de otros a partir de mi propia vida.
4. Habilidades de comunicación. Lo que pasa es que nos han vendido mal este concepto. Entendemos que ser buenos comunicadores es ser youtuber, blogger, hablar en público, y tener la habilidad de poder pararte delante de muchas personas. Esto es una parte, no lo es todo. La comunicación interactiva, efectiva, ¿cómo la estoy haciendo? ¿Cómo me comunico cuando tengo un desacuerdo con alguien?, eso marca la diferencia. El concepto de comunicación que manejamos, no es solo hablar en público, que lo hacemos muy bien, y lo hemos hecho durante los 105 años de existencia de la empresa, va mas allá.
5. Control y manejo de estrés con una actitud positiva. Es importante destacar que el orden no importa, pero sí debe darse la combinación de estos cinco impulsores. Esto es clave para lograr nuestras metas en sentido general.

EDITORIAL.

Soy amante de las caricaturas de los periódicos. Me asombra la capacidad de los que se dedican a este tipo de comunicación que, a mi entender, es tan efectiva, directa y, en muchas ocasiones, el mensaje llega de forma tan apropiada que es capaz de transformar nuestros pensamientos y, por ende, nuestra conducta. Generalmente, son utilizados para críticas sociales.
Denuncias de nuestras carencias y miserias, de la poca funcionalidad de los funcionarios, en otras ocasiones se ríe de nuestra idiosincrasia, de los males de antaño que ya aceptamos como normales, como quien acepta un castigo porque ya no le queda de otra. En días pasados me llamó poderosamente la atención uno de manera particular que vi en un periódico de circulación nacional.
En esta ocasión, denunciaba la incoherencia de algunos conductores que pegan calcomanías en la parte trasera de sus vehículos con mensajes cristianos y hasta citas bíblicas que denotan su participación en alguna iglesia; sin embargo, en muchas oportunidades sus conductas en el tránsito son totalmente opuestas a lo que se espera de una persona que cree en Dios.
Y es que, mis queridos lectores, el valor de la coherencia envuelve una gran paradoja: es quizás lo más natural que ocurra, sin embargo, en muchos casos, es lo que menos se manifiesta… Nos queda un signo grande de interrogación que parece ahogarnos, nos decepciona y en mi caso, hasta me preocupa. Sin embargo, si queremos cambiar el mundo, debemos comenzar por nosotros mismos. Haga usted lo correcto y todo su alrededor lo hará.