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Bodas reales más emblemáticas de la corona británica

Bodas reales

Casarse es el evento más importante en la vida de una persona y cuando hablamos de bodas reales, estás pueden convertirse en el acontecimiento más importante de todo un país. La boda del Príncipe Harry y Meghan Markle está a la vuelta de la esquina, razón para recordar cuales han sido las bodas más importantes de la corona británica.

Entre las bodas que más han acaparado la atención de la prensa internacional, se encuentran la boda de la Reina Isabel II y la de Lady Di, pero recuerda junto a nosotros los detalles.

Bodas reales más importantes de la corona británica

Isabel y Felipe de Edimburgo – 1947

El 20 de noviembre de 1947 la reina Isabel contrajo nupcias con Felipe en una ceremonia de ensueño en la Abadía de Westminster y hoy día son la única pareja de la monarquía europea que suma 70 años de matrimonio.

En una ceremonia a la que asistieron más de 2 mil invitados y difundida por la BBC a más de 200 millones de personas en todo el mundo, se dieron el sí. La reina Isabel lució un diseño elaborado en satén de color marfil y decorado con 10.000 perlas blancas, hilo de plata y bordados de tull, diseñado por el maestro Norman Hartnell, un extenso velo de encaje y un trabajo que tardó en confeccionar casi año y medio.

Bodas reales

Su cabeza estaba adornada por la tiara Fringe, compuesta por 60 barras verticales con brillantes que forman un sol, se trata de una de las piezas más antiguas que perteneció a Isabel I, como complemento utilizó aros y un collar de perlas.

El bouquet de la novia estaba compuesto por orquídeas blancas y una ramita de mirto como parte de una tradición que se remonta a 1845, el banquete tuvo lugar en el Palacio de Buckingham, con una torta que ha pasado a la historia por su gran tamaño: compuesta por cuatro pisos y con un peso de 200 kilogramos. New Hampshire (Estados Unidos) y el castillo de Birkhill (Escocia) fueron los destinos de la luna de miel.

Margarita y Anthony Armstrong- Jones – 1960

El 6 de mayo de 1960, la hermana menor de la Reina Isabel II y el fotógrafo, Antony Armstrong-Jones se casaron en la Abadía de Wstminster, con gran expectativa.

Bodas reales

La boda de la princesa Margarita fue televisada y vista por más de 20 millones de televidentes. Margarita caminó por la alfombra azul con un vestido de seda blanco, diseñado por Norman Hartnell, el mismo diseñador que utilizó su hermana. El modelo clásico, con mangas largas y una vaporosa falda de 8 capas de género, para la que se necesitó 30 metros de tela para la falda y la cola, su cabeza adornada por la corona Poltimore de diamantes de 1870 y un collar a juego.

Diana Spencer y Carlos – 1981

La catedral anglicana de San Pablo, en Ludgate Hil, a pocos metros del río Támesis, fue el lugar escogido para recibir el 29 de julio, a la feliz pareja en una ceremonia que paralizó al Reino Unido.

El icónico vestido de la princesa Diana Spencer fue el centro de atención, un diseño de David & Elizabeth Emanuel, en un tono marfil con mangas tipo farol, escote en V, detalles de volado y más de 10.000 perlas bordadas, completaron el espectacular traje que se convirtió en tendencia entre las futuras novias del mundo, con una cola de más de 80 metros de largo.

Diana lució la tiara de la familia Spencer, labrada en oro en forma de estrellas y decorada con diamantes de diferentes tamaños, destacando cinco al centro. En sus manos, el bouquet de flores adornados con orquídeas, gardenias, fresias y lirios del valle.

William y Kate Midleton – 2011

Este enlace paso a la historia como uno de los más vistos de la historia, se enamoraron en la Universidad de Saint Andrews y llegaron al altar de la Abadía de Westminster el 29 de abril.

Kate lució un deslumbrante diseño de Sarah Burton, directora creativa de Alexander McQueen, que nos hizo recordar a Grace Kelly, aunque con un escote más generoso y una extensa cola de 10 metros.

En tono off white y confeccionado con encaje francés de manga larga y motivos florales, elaborado en capas de tull color marfil, el modelo está evaluado en 400.000 dólares y hoy día forma parte de la colección histórica del museo.

La tiara que utilizó se la dejó la reina, la famosa Cartier Halo Scroll, una corona con diamantes incrustados que usaron otras princesas de la monarquía e incluso la reina María.