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Un paseo por los jardines más bellos del mundo con  Audrey Hepburn

Audrey Hepburn

 

REPORTAJE ESPECIAL.

Audrey Hepburn

Villa Pancha, el emblemático jardín en Santiago de los 30 Caballeros, propiedad de don Gustavo Tavares, era uno de los favoritos de la famosa actriz.

fotos Cortesía Andrés Gustavo Pastoriza

Ella perteneció a la época dorada de Hollywood, y al siempre recordado breakfast at Tiffany’s. Además de una amante de los diamantes, gran actriz y una de las leyendas femeninas de todos los tiempos, Audrey Hepburn fue filántropa –embajadora de UNICEF– y una apasionada indiscutible de la grandiosidad de la naturaleza, sobretodo de esos museos vivos de color y paz a los que llamamos jardines.

Su fascinación y curiosidad la llevaron por el mundo detrás de los edenes más exquisitos de todos. Por todo un año, Bagatelle, en Paris; la residencia de George Washington, en la capital de Estados Unidos; Villa Gamberaia, en Florencia; Sai Ho Ji, en Kyoto y Villa Pancha, en la ciudad de Santiago de los 30 Caballeros, en República Dominicana, se convirtieron en sus destinos.

Retrató todas aquellas vivencias en Gardens of the World, documental y libro que le hicieron merecedora de un Emmy en el 1993. Sin embargo, de todas ellas, atesoró una favorita: aquellos inolvidables días en Villa Pancha, en la Ciudad Corazón, junto a don Gustavo Tavares, propietario de la emblemática tienda El Gallo.

Estuvo hospedada allí por tres días, pero le bastaron las cálidas palabras de bienvenida para confirmar que arribaba al hogar de un verdadero caballero de elegantes gustos. Su jardín era la cuna de las eternas primaveras.

El verdor, el movimiento de las orquídeas, aquel túnel de thunbergias, el espacio tropical vestido de jazmines y la manera en que todas aquellas especies encontraban armonía, le maravillaron de manera extraordinaria. No es por menos que Oscar de la Renta reconoció aquel jardín como un paraíso del que quería ser el único jardinero y a don Gustavo como aquel entrañable amigo que representaba a la perfección la sublime e inigualable alma de los santiagueros.