Inicio Ritmo Personal Para Sibaritas Angelina’s Tearoom: Endulza tu alma en París

Angelina’s Tearoom: Endulza tu alma en París

PARA SIBARITAS.

Endulza tu alma en París

Angelina’s Tearoom

texto Milagros De Jesús fotos Fuente externa
París no solo es catalogada como la ciudad del amor y de las luces, sino que también esta se caracteriza por las riquezas históricas, culturales y artísticas que la convierten en un destino turístico evocador para el disfrute de quienes la visitan. La capital francesa es conocida, además, por su gastronomía, pero de forma muy especial, por su fina pastelería.

Entre las hermosas calles que conforman esa envolvente urbe se encuentra enclavada una famosa casa de té, llamada Angelina’s Tearoom, que es considerada como un excelente lugar para las personas desayunar, almorzar y cenar temprano, pero lo que lo hace más popular es su tradicional tarta Mont Blanc, que es una maravillosa combinación entre merengue, nata batida y crema de castaña y su exquisito chocolate caliente que logra introducir a los comensales al mundo mágico del cacao.

Un siglo de historia encierra esta pastelería, por dos razones: primero, su ubicación estratégica, ya que se encuentra al frente de los suntuosos Jardines de Tuileries y próxima a los diversos museos entre ellos, el Louvre, por lo que los turistas no solo mimarán su paladar al estilo parisino con la gran variedad de postres que ofrecen, sino que tendrán la oportunidad de recorrer por la historia de Francia; y segundo, estar en esa emblemática repostería por donde pasearon importantes personalidades de la aristocracia del siglo XX, entre ellas Coco Chanel y Marcel Proust; resulta ser una experiencia única y sin igual.

Este afamado salón de té fue diseñado por el arquitecto francés Édouard-Jean Niermans, quien logró conjugar la elegancia y encanto propios de la Belle Époque. La reputación que ha construido esta dulcería desde su apertura en 1903, la ha llevado a expandirse por Europa y el extranjero, donde ha cosechado muchos éxitos. No olvides que uno al año no hace daño. Así que darse un festín está justificado, si se hace con pecados irresistibles como los que solamente se sirven en Angelina’s Tearoom.