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Evelyn Díaz: Una madre tan perfeccionista como el amor

EN PORTADA.

Detallista.

Evelyn Díaz

Una madre tan perfeccionista como el amor

Entrevista Mayra Pérez Castillo fotos Luis Vidal estilismo Joselo Franjul locación Museo de la Porcelana

Cada quien da lo que tiene. Evelyn Díaz es una mujer disciplinada y cariñosa a la vez, así fue criada y de esa manera guía al pequeño Lucas, de quien disfruta todos los momentos a magna plenitud, besos, abrazos y sonrisas provocan los deberes y obligaciones con él… entrega total, tanto que decidió hacer una pausa en el aspecto profesional para regalar todas sus fuerzas a esa personita tan significativa. Esta etapa de la comunicadora, no muy conocida por muchos, hoy abarca estas líneas que exaltan un ser tan especial como mamá. 

“Me involucro tanto en los proyectos que no me gusta nada a medias, decidí dedicarme únicamente a mi hijo, tengo la bendición de en este período de la vida de Lucas ser mamá 360, lo cual es muy importante”.

En el hogar de la familia Rizek Díaz se respira la paz y armonía que reina en las casas de las mujeres sabias. Al acercarnos a la puerta los ladridos de la hermosa y cariñosa Lulú anunciaron la llegada. Al parecer estaba alegre de tener visita y se convirtió en una buena coanfitriona de esta entrevista realizada en una cómoda sala y de poca luz, perfecta para que entre lágrimas y risas Evelyn Díaz regalara una parte de su experiencia como madre.

¿Por qué no hablar un poco de su carrera? El escenario también fue perfecto para conversar al respecto, ya que su maternidad tiene mucho que ver con la pausa que actualmente tiene en su labor periodística, aunque cediendo un pequeño lugar a su primera licenciatura: Administración Hotelera, todo, siempre y cuando no reste el tiempo de disfrutar con su hijo.
En fin, es una mujer que ha sabido establecer prioridades y ellas se traducen a la unión familiar con especial énfasis en su maternidad, lo demás entra en otro plano.

 

 

RS: ¿Cuándo comienza el sentimiento de maternidad en su vida?
Evelyn Díaz: El sentimiento de maternidad las mujeres lo tenemos de manera inherente, se activa con los sobrinos y con todo. Lo que pasa es que cuando te llega un hijo todo cambia, ya yo entiendo la alegría de muchas de mis amigas, una emoción que llega con una responsabilidad muy grande. La noticia de mi hijo fue inesperada, luego de que yo ya había abortado del proceso de búsqueda, al saberlo se me fue el aire. Hubo pánico, alegría… supe que ahora si era de verdad y me llené de ilusión, más cuando me lo pusieron en los brazos y me apretó un dedo que no me pude resistir a llorar sin cesar. Entonces supe que ya mi vida había cambiado, que tuve una vida pero que comenzaba otra.

RS: ¿Cómo logra el equilibrio entre ser madre, mujer, esposa y responder a las necesidades sociales?
Evelyn Díaz: Es muy fuerte. Creo que tuve la suerte de no ser madre tan joven por lo que supe establecer prioridades porque hay muchas presiones de la sociedad, la mismas mujeres nos ponemos tantas metas y presiones… Yo le doy gracias a Dios que mi hijo llegó en un momento en el que a pesar de no haber hecho todo lo que quería hacer, me había desarrollado profesionalmente hasta una segunda carrera universitaria hice, dos facetas distintas de negocios en las que me pude desarrollar, un esposo que siempre me apoya en todo y que nunca me puso presión respecto a la maternidad, pero cuando llegó el niño me dije no, aquí todo se detiene.
RS: “Madre solo hay una” ¿Qué opinión tiene al respecto?
Evelyn Díaz: Si. Es que tu dejas de ser tu, lo cual es algo que solo se hace por un hijo porque ni por un esposo se hace. Tengo un matrimonio de más de 20 años en los que uno tiene que ceder, porque para lograr una estabilidad matrimonial no pueden ser dos personas separadas, tanto uno como el otro tienen que ceder; pero con los niños tu dejas hasta que te quiten la comida de la boca y se la das gustoso, te daña cualquier objeto de la casa y tu normal que de ser otra persona habría una resolución. Esa es la razón por la que las mamás a veces no dejan ir a sus hijos a algunos lugares porque saben que lo que ellas toleran no necesariamente lo tolerará otro.

RS: ¿De los múltiples deberes de una madre cuál es el que más disfruta?
Evelyn Díaz: Lo disfruto todo, no es fácil, pero estos años me he dedicado a eso porque de él no me quiero perder nada. Lo único que se me hace algo pesado es cuando se despierta en la madrugada, sol esos minutitos porque cuando lo llevo a la cama vuelvo a disfrutar la experiencia.
RS: ¿En una sociedad cada vez más inseguro cómo lo protege?
Evelyn Díaz: Lo primero es que se lo encomiendo a mi Señor y lo cubro todos los días con la sangre de Cristo, porque hay situaciones de las que tu no tienes el control… conozco casos de padres que no se ocupan y de otros entregados al 100 % y por igual le pasan situaciones a los hijos.

RS: ¿Qué tipo de madre es… controladora, permisiva, perfeccionista…?
Evelyn Díaz: Permisiva no. Sin embargo, he aprendido que con los niños hay que ser de todo un poco… tengo el carácter fuerte, mi esposo también, así como se ve de chévere y Lucas tiene un “caractersazo”, entonces por eso no nos podemos dar el lujo de ser permisivos con él… es que educar es fuerte. El más cómplice es mi esposo y yo según la situación lo amerite.
RS: ¿Cuáles cualidades de su madre identifica en usted en esta etapa?
Evelyn Díaz: El perfeccionismo. Nunca lo entendí en el momento porque hasta que uno no tiene hijos uno no valora una madre- El reconocerlo la hace llorar lo que impide que sus palabras salgan- No hay forma por más que tu quieras identificar hasta que tu no lo vives , no tienes parámetros. Las madres siempre están ahí por lo que los hijos en ocasiones obvian esa presencia y festejan al que esta menos. Mami no trabajó ni se desarrolló profesionalmente hasta que yo no terminé el colegio… a veces decía que le buscaran el quepi porque la tenía de chofer de arriba para abajo, así estoy yo ahora con Lucas, no quiero mandarlo yo lo quiero llevar y solo lo mando si realmente no puedo ir. Para mi es importante llevarlo al lugar ver lo que está pasando, si se sale de la línea en el colegio, ver como actúa con los demás, su progreso, qué hizo qué no hizo… mi mamá también hizo eso por sus hijos aunque no lo valoré, entre otras muchas cosas.

RS: ¿Qué ha perfeccionado de la crianza de su madre en su maternidad?
Evelyn Díaz: No hay parámetros de comparación. Mi mamá no tuvo madre porque la perdió a los dos años y supo ser madre. Yo fui una hija muy exigente y tengo un hijo igual… en una ocasión sentí la voz de Dios que me dijo: Evelyn tu mamá no tuvo madre, porque los hijos tendemos a idealizar a los padres. Hay que parir, hay que criar para saber y entender a nuestros padres sin juzgarlos.
En ese sentido podría decir que mi madre dio el 170% por eso ni siquiera trato de establecer una comparación porque hasta en la personalidad somos diferentes… Sí quisiera ser como ella.

RS: ¿Qué dejó de hacer al ser mamá?
Evelyn Díaz: Oh, yo trabajaba como una loca, y todo eso pasó al abandono, por un tiempo y por convicción, estaba en el mundo periodístico siendo talento sin serlo porque lo que me gustaba era el trabajo detrás de cámara, la producción y la investigación, que es un trabajo que abarca todo el tiempo. En los días de convertirme en madre me hicieron dos propuestas de proyectos grandes que siempre había soñado, la cabeza me dijo que tenía que hacerlo pero en el corazón algo me decía que no estaba en mi ciclo vital, razón por lo que rechacé. Tuve la certeza de estar haciendo en un tiempo específico que lo debía de hacer, confiar en que Dios hará después. No me perdonaría tener que mirar para atrás y no estar donde debía haber estado, lo que conlleva muchísimos sacrificios con paz y felicidad porque sé que no me voy a arrepentir de haberlos hecho.

RS:¿Cómo se forma la persona de Evelyn Díaz?
Evelyn Díaz: Estudié administración hotelera, que he retomado un poco en el área de catering porque decidí hacer lo que se pueda hacer desde mi casa. En la comunicación me introduje sin buscarlo, estando recién casada, un día coincidí con Alfonso Rodríguez en una emisora de radio donde trabajaba mi esposo, me dio que estaba abriendo un canal que si me atrevía a trabajar en televisión, a lo que le respondí: si usted me prueba y yo doy para eso ok, lo vi como un ingreso extra al que solo tenía que dedicarle dos horas los lunes. Fui y pasé el casting porque me pusieron a cubrir algo, estaba mala de los nervios pero el prepararme para lo desconocido me ayudó a saber qué preguntar y eso me salvó.
Inicié en Mango TV no me gustaba presentar pero comencé a producir mis trabajos, de música tenía “background” grandísimo porque estudié piano, flauta, toqué una orquesta sinfónica, viajaba, había estudiado ballet… en fin durante mi infancia me adentré en el conservatorio y por eso me formé en el ámbito cultural y eso me sirvió para que me fuera bien en este trabajo, comenzaron a llegar maestrías de ceremonias, entrevistas a artistas importantes fuera del país, me esforcé en hacer bien mi trabajo, luego pasé a color visión y aún así me sentía limitada porque mi enfoque era más social por como me crié.
Mi papá era mocano y nunca perdió el contacto con sus raíces, cada quince días íbamos para allá, en las vacaciones me pasaba dos o tres semanas, fui muy apegada a mi abuela paterna, una figura muy importante en mi vida. Las vivencias en Moca me despertaron una sensibilidad desde que tuve uso de razón porque mi papá fue médico y cuando llegábamos allá el rancho se llenaba de pacientes, vi niños morir por la falta de comida y la ausencia de educación de sus madres- llora- esos recuerdos a mi me marcaron. De regreso las conversaciones de mis padres hacían que tuviera “ocho oídos” por enterarme de las historias que comentaban… de ahí también se despertó mi curiosidad y sensibilidad periodística, muy importante en esta carrera porque estas hablando por el que no tiene voz.

RS: ¿En algún momento se imaginó convertirse en lo que es?
Evelyn Díaz: No. En mi etapa de la universidad quería estudiar música pero mis padres no quisieron porque no la consideraban una carrera, entonces como hice un monográfico sobre turismo en el colegio que estudié mi madre me dijo que esa sería una buena carrera para mí, el primer año me dije que eso no era para mi pero como ya la había iniciado la terminé. Pude haber estudiado economía porque es una carrera social y me gustan los números, comunicación no era una opción.
RS: ¿Tiene planes de volver a los medios?
Evelyn Díaz: tengo dos proyectos escritos como productora, sí voy a volver, quizás a la radio o en algún impreso, revista o periódico porque eso me fascina, me encanta me encanta me encanta.

Confesiones íntimas

Un color: azul
Un sabor: vainilla
película: Cinema Paradiso
Canción: Lacrimosa, de Juan Luis Guerra inspirada en un réquiem de Mozar, poco conocida. Me encanta
Recuerdo que la emocione: una canción de Sonia Silvestre que sonaba en la casa de mi abuelo, “Canciones que Hablan de Amores” nunca me la dejaban terminar
una época: La Navidad
Elemento que no falta en su cartera: Un lapicero
Un secreto que pueda contar: “Los refranes al revés que el Chapulín le queda chiquito”- responde el esposo.