Inicio Entrevistas Visionario Lía Pellerano: Un ícono de la moda dominicana

Lía Pellerano: Un ícono de la moda dominicana

VISIONARIO.

Lía Pellerano

Un ícono de la moda dominicana

textos Redacción Ritmo Social / fotos Fernando Santos y Víctor Nicolass y Alondra Ángeles
Lía Pellerano la vemos siempre bien puesta. Su presencia emana el buen gusto que es parte de su esencia. Esto lo extrapola no solo a su vestuario, sino también a la decoración de su hogar y a esos pequeños detalles que hacen diferente la vida. Tiene proyectos claros y concretos para el desarrollo de la industria de la moda en el país, tema que le apasiona y al que le dedica gran parte de su tiempo. A propósito de la recién finalizada semana de la moda, DominicanaModa 2017, le entrevistamos para ponernos al día sobre su vida y su visión de esta fiesta de la moda celebrada por primera vez en nuestra Ciudad Colonial.
¿Quién es Lia Pellerano fuera de las redes sociales, los cócteles y los eventos? Soy lo opuesto a lo que quizás se esperan al ver mi cuenta de Instagram: ¡Me encanta estar en mi casa! De mi madre heredé la pasión por los detalles caseros, y por eso le pongo tanto esmero a la decoración de mi casa. Desde las flores —voy semanal a Anthuriana, porque tienen bellezas, y de vez en cuando saqueo el jardín de casa de mis padres— hasta la elección esmerada de las bandejas, los pañitos y los monogramas de las toallas.
¿Y por qué tanto detalle?  Porque yo realmente quiero estar cómoda en casa y que mis visitas sientan esa calidez cuando vienen. En mi apartamento anterior me encantaba recibir a un grupo pequeño de amigos para compartir. Ahora que me encuentro en medio de una mudanza, estoy transformando la cocina en un lugar para realizar desayunos con mis amigos; estoy entregada seleccionando vajillas, remodelado un ventanal y modificando una vitrina. ¡Cada loco con su tema!

“Me quito el sombrero ante el trabajo exquisito que hizo el equipo organizador de DominicanaModa”

 

¿Te gusta colaborar en las buenas causas? ¿En este momento estas involucrada en alguna que nos puedas compartir? Desde siempre. Aprendí que si uno va a colaborar con una fundación, es importante poder aportar con las acciones que, dentro de nuestra capacidad, puedan brindar la mayor cantidad de ayuda. Por eso, yo brindo mi asistencia gratuita en la producción de eventos benéficos ligados a la moda. Por ejemplo, tengo cinco años trabajando con HeartCare Dominicana, una organización que brinda cuidados médicos a niños que sufren cardiopatías, realizando sus desfiles benéficos anuales prorecaudación de fondos. Ahora he comenzado a trabajar algo similar con la Fundación Velutini, que brinda a los pacientes infantiles del Robert Reid Cabral acceso a trasplantes de riñones y servicios de diálisis.
Estilista de figuras y influenciadora de muchas marcas. ¿Cómo lo haces? Trabajo el estilismo de celebridades solo durante eventos puntuales —por ejemplo, el premio Soberano o los eventos con alfombra roja a los que asiste Nashla Bogaert—. Sin embargo, el trabajo editorial, digital y de producción que hago es a tiempo completo… ¡y ahí sí que necesito organizarme! Yo trabajo igual que una persona que tiene un trabajo de oficina, solo que estoy entre reuniones con clientes y tiendas, o a veces en sesiones fotográficas. Tengo cinco años haciendo esto, y he aprendido que es como cualquier otro trabajo —dígase, que requiere organizar el tiempo inteligentemente para poder ser productivo—.
¿Qué se necesita para influenciar a otros? Puede sonar como un cliché, pero ahora que hay tanta saturación en el nicho de los influenciadores, tiene valor decirlo: hay que ser auténtico. Yo tengo la suerte de poder trabajar solo con marcas que verdaderamente uso o que apoyo, y al final lo orgánico se nota. No promuevo un estilo de vida que no llevo. Miren, por ejemplo, uno de mis clientes, El Catador: yo no bebo mucho alcohol, y cuando lo consumo es mayormente espumantes —¡porque cuánto me gusta un brunch!—. Por eso soy figura de Segura Viudas y de algunos licores para cocteles ligeros. Si comparto algo en mi cuenta de Instagram es porque verdaderamente creo en el servicio o en el producto con el que he hecho una alianza comercial.
¿Qué es lo que más disfrutas de esta etapa de tu vida? Estoy agradecida de tener la madurez para apreciar lo que verdaderamente vale la pena: tener alrededor personas que quieres y que te quieren. En la adolescencia y la adultez temprana a uno se le llenan los ojos con tantas experiencias nuevas, tantos lugares y gente para conocer… pero al final aprendes que lo que realmente vale la pena es vivir esos momentitos especiales. Yo paso tanto tiempo en la calle trabajando que, cuando llego a casa, aprecio poder juntarme con mis ahijadas, ir a casa de mi madre a estar con ella y mis sobrinos, pedir pizza para darme un maratón de la segunda temporada de Stranger Things en Netflix. Tanto que a uno se lo dicen de pequeño, pero falta el paso del tiempo para verdaderamente entenderlo.
¿De dónde te nace la pasión por la moda? Yo creo que vino conmigo desde el vientre. De pequeña veía con ilusión cómo mi mamá combinaba ropa y accesorios en el día a día, y cómo se ponía vestidos hermosos para las salidas de noche. Eso me enseñó mucho sobre los colores, las texturas y las proporciones. Yo hacía todo de vista; recuerdo que de niña le hacía “estilismo” a mis amiguitas en casa, como si fuese un programa de MTV, y que a los 15 años me puse de fresca a colaborar con el vestuario de 10 mujeres destacadas que iban a formar parte de una portada especial de Mujer Única. ¡Lo mío es desde chiquitica!
¿Cómo definirías esta edición de DominicanaModa? Un hito, definitivamente. Me quito el sombrero ante el trabajo exquisito que hizo el equipo organizador del evento, así como ante el apoyo que brindó el Ayuntamiento del Distrito Nacional para convertir a la Ciudad Colonial en todo un ecosistema de moda. Fue impresionante, y no solo por las calles y la arquitectura de este centro histórico, sino porque los negocios, desde los restaurantes hasta los hoteles y los bares, estaban involucrados con eventos satélite y ofertas que también formaban parte de DominicanaModa. Y hablando de negocios, dio gusto ver cómo este año se involucró al empresariado dominicano en distintos eventos para la promoción de la moda internacional en el país y la moda local en el extranjero. Todo esto me ha dejado muy emocionada por el futuro próximo de la moda dominicana a nivel comercial. Ya se ha formado una estructura de trunk shows en tiendas asociadas locales —en otras palabras, que la moda que se exhibe se está vendiendo, y de forma exitosa y organizada—. Aparte, tenemos nombres como Jacqueline Then y Mónica Varela vendiendo sus piezas en un mercado tan exigente como el neoyorquino. Siento que con una figura como Fernando García llevando tan arriba el nombre del país, con Oscar de la Renta y Monse, es solo cuestión de tiempo para que muchos dominicanos sigan sus pasos.
 
¿Cómo te ves en cinco años? Sé que estaré en algo que tenga que ver con moda… y, de hecho, tengo planes muy específicos. Desde hace mucho tiempo tengo como meta a mediano plazo concretizar un proyecto que ayude a la proyección del país como un productor de moda de autor, pero que también amplíe el panorama de diseñadores internacionales que nos llegan. Tengo en mente algo con mucho peso, en pos del desarrollo del sector, en apoyo a todo lo que se está haciendo ahora, pero todavía está en sus primeras etapas. ¡Eso viene!