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Joyas: Una Princesa y los Joyas de la Corona Británica

JOYAS.

Una de las tiaras más conocidas de la colección británica es la Tiara Cambridge, esta fue la tiara favorita y más usada por la princesa Diana. La tiara Cambridge fue confeccionada por la joyería Garrard, en 1913, por encargo de la reina Mary. Se conoce como la Tiara de los Enamorados – Mary ‘s Lovers Knot. Sin embargo, la diadema que Diana utilizó para su boda con Carlos es conocida como la Tiara Spencer. Esta tiara pertenece a la familia Spencer y la usó su abuela la vizcondesa de Althorp en su boda en 1919. La tiara está elaborada en piezas florales de diamantes y plata montadas sobre oro. Esta tiara se encuentra en una exhibición junto al vestido de boda de la princesa en la exposición Diana A Celebration.
A lo largo de su vida como princesa, Diana pudo usar muchas joyas pertenecientes a la familia real. Además de las tiaras, tuvo a su disposición zafiros, anillos y fabulosos collares. El anillo de compromiso con el príncipe Carlos fue un exquisito zafiro azul Ceylán de 12 quilates rodeado por 14 diamantes redondos. Este modelo se ha convertido en un icono de amor a nivel mundial y a ese diseño de anillo se le llaman ‘Lady Di’. Hoy día el hermoso anillo de compromiso de Diana lo usa Kate Middleton. Los aretes que combinan con el anillo eran los favoritos de la princesa Diana; la podemos ver con ellos puestos en las fotos oficiales del nacimiento de sus hijos y en otras ceremonias.
Con su elegante porte y finas maneras, la hermosa princesa supo lucir muchas de las joyas de la Corona británica y hacía gala de las mismas, pero realmente lady Diana era –por naturaleza– una persona sencilla y de mucha tradición familiar. Lo mismo lo vemos en las tantas fotos donde muy a menudo llevaba dos sencillos y pequeños anillos en la mano derecha: en el menique un anillo trío que le regaló su papá cuando cumplió 18 años y, en el dedo anular, una pequeña bandita de diamantes que era de la colección personal de su familia. Estos eran su tesoro de bellos recuerdos.
Mal que bien, lady Diana tuvo el privilegio de usar un lujo absoluto cargado de historia. En una ocasión la reina le prestó el fabuloso collar Rey Faisal de Arabia Saudita, diseñado por el famoso joyero Harry Winston. La princesa también usó los famosos pendientes de diamantes La Gota de Pera, de la reina. Diana disfrutó de exhibir, en varias ocasiones, la gargantilla de esmeraldas y diamantes –Gargantilla Queen Mary Art Deco– la cual se puso en una ocasión como un bandeu en su frente. Más tarde la reina le regaló la gargantilla a Diana.
En el presente, los príncipes Enrique y Guillermo han heredado las joyas de su madre y ahora vemos a la duquesa de Cambridge, esposa de Guillermo, usando en cenas de gala la tiara favorita de Diana de Gales.
El príncipe Guillermo ha manifestado públicamente y con el corazón en las manos que en cada joya que él le ha regalado a Kate hay un significado muy profundo y especial y este es: mantener vivo el recuerdo de su madre.

EDITORIAL.

Gemóloga

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Las joyas de la Corona británica son consideradas la colección de joyas más ostentosa y valiosa del mundo. Esta valiosa e histórica colección esta custodiada en la Torre de Londres y se sacan piezas únicamente para las solemnes ceremonias de coronación y otros actos oficiales. Los elementos más importantes de la colección son las coronas.
En ese tesoro se encuentra: la corona de San Eduardo. Esta es la corona más importante de la colección y se creó para coronar al Rey Carlos II. Le sigue la Corona Imperial del Estado, hecha en 1838 para la coronación de la reina Victoria. Esta, a pesar de ser una corona pequeña, tiene 1200 diamantes. También está la famosa diadema conocida como Grammy’s Tiara y el espectacular collar de diamantes que Isabel II eligió para su coronación. Entre otras maravillas hay varias piezas hechas del corte del diamante Cullinan de Sudáfrica. Este es el diamante más grande del mundo, pesaba 3,106 quilates pero fue cortado en 9 diamantes grandes y 96 diamantes más pequeños. El Cullinan fue regalado al rey Eduardo VII por el señor Thomas Cullinan, en señal de su lealtad.