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Santo Domingo: 521 años después

CULTURA.

Santo Domingo: 521 años después

Texto Mayra Pérez Castillo fotos Silverio Vidal
Hoy, un día después de conmemorarse el 521 aniversario de la fundación de Santo Domingo, hay que recordar de dónde venimos. Más de cinco siglos el primer encuentro entre dos mundos, una civilizado y guiado por la fe; el otro fiel a la naturaleza y fuera de la evangelización, se unieron, dando origen a una nueva raza: la mestiza.
Pero no fue hasta el 4 de agosto de 1496, luego del descubrimiento (5 de diciembre de 1492), que es fundada oficialmente por Don Bartolomé Colón, con el nombre de Nueva Isabela, en honor a la reina.

Entre los textos escritos hay diversidad de fechas, un día más, un día menos en lo que respecta a este acontecimiento y en honor a quién se le nombró más tarde Santo Domingo. La respuesta de María Teresa Ruiz de Catrain es que “la fecha oficial de la fundación de Santo Domingo es el 4 de agosto de 1496, algunos textos dicen que fue el día 5, pero se ha asumido la anterior. En lo que se refiere al nombre
Miguel Díaz Aux, proveniente de Aragón, fue, al parecer, el primero en verse frente a frente con el severo mandato, pues hirió a un español en un altercado entre ambos. Él lo creyó muerto. El temor a ser castigado lo condujo a huir hacia el Sur, siguió migrando y de ahí poco a poco avanzó hasta la ladera oeste del Río Ozama, donde encontró un asentamiento taino encabezado por la cacica Zameaca o Catalina, nombre que asumió luego de ser bautizada en la fe cristiana, explica.

“Con ella tuvo una relación marital de la que nació Miguelito, el primer hombre realmente americano, a quien el 2 de julio de 1504 (Pasajeros de la Española 1492-1530 de Vilma Benzo Ferrer) reconoció en su testamento. Esta convivencia produjo como resultado que ella le enseñara las minas de oro de Haina, una gran noticia que a su criterio significaría la conmutación de la pena de muerte”, dice.
Cuando el niño tuvo ocho años, Díaz Aux volvió a La Isabela donde fue perdonado por encontrarse sano el hombre que él dejó herido. Le contó la noticia de las minas a Bartolomé Colón, quien de inmediato ordenó una expedición del Norte hacia el Sur, cuenta Ruiz de Catrain, citando la obra de Vilma Benzo.
El Adelantado fundó, a finales de la década de 1490, una ciudad a la izquierda del Río Ozama, que la separa de su amiga comunidad levantada al otro lado.

De aquella ciudad, propiamente de la época, solo queda el pozo con el que abastecían de agua; mientras que la pequeña Iglesia del Rosario, el santuario más antiguo de la urbe, es fruto de la edificación hecha sobre los cimientos de la primera iglesia, de la que se hallaron los vestigios de madera, consecuencia de los terremotos,   huracanes y demás catástrofes naturales e invasiones.